El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, afirmó este sábado que el ataque con drones y misiles de la noche anterior contra Kiev demuestra que Rusia “no quiere poner fin a la guerra”.
Zelensky hizo estas declaraciones antes de viajar a Estados Unidos para reunirse con el presidente Donald Trump y discutir un plan para detener la invasión rusa.
En su cuenta en la red social X, tras el bombardeo que golpeó la capital y causó al menos una víctima mortal, Zelensky sostuvo que los rusos “no quieren terminar la guerra y buscan cualquier oportunidad para causar más sufrimiento a Ucrania y aumentar la presión sobre otros países”.
Detalló que “desde anoche se han lanzado casi 500 drones —principalmente ‘shaheds’— y 40 misiles, incluidos Kinzhals. El objetivo principal fue Kiev: instalaciones energéticas e infraestructura civil. Lamentablemente, hubo impactos y se dañaron edificios residenciales. Los equipos de rescate buscan a una persona atrapada bajo los escombros. En algunos distritos de la capital y la región no hay electricidad ni calefacción. Se están combatiendo incendios y los equipos de reparación ya han empezado a trabajar en algunas instalaciones; en otras, el personal permanece en refugios hasta que cesen las alertas antiaéreas.”
El mandatario volvió a pedir un mayor endurecimiento de la presión internacional contra Vladimir Putin: “Si Rusia convierte incluso la Navidad y el Año Nuevo en un tiempo de casas destruidas, apartamentos incendiados y centrales eléctricas en ruinas, solo pueden responderse con medidas realmente enérgicas. Estados Unidos y Europa tienen esa capacidad, al igual que muchos de nuestros socios. La clave es emplearla”.
Agregó que “es igualmente importante continuar apoyando la defensa de Ucrania para proteger vidas. Los suministros de defensa aérea deben ser suficientes y entregarse a tiempo, especialmente ahora que más los necesitamos. No puede haber demoras en la protección de vidas. Agradezco a los líderes y países que colaboran en esto. No reduciremos nuestros esfuerzos diplomáticos, pero la diplomacia no funcionará sin seguridad. La seguridad debe ser garantizada por las potencias más poderosas, y discutiremos esto con líderes europeos, con el primer ministro de Canadá y con el presidente de Estados Unidos. Gracias a todos los que apoyan a Ucrania”.
Kiev fue blanco de un ataque masivo de las fuerzas rusas en las primeras horas del sábado. Se registraron explosiones en distintos puntos y las defensas aéreas ucranianas respondieron al lanzamiento de misiles, informó el ejército local.
Canales de monitoreo indicaron que las fuerzas rusas lanzaron varios misiles hipersónicos Kinzhal, cuatro misiles balísticos Iskander y un grupo de misiles de crucero Kalibr contra la capital. Como consecuencia del bombardeo, murió una persona y miles se quedaron sin suministro eléctrico.
La Administración Militar Regional de Kiev informó que “el país terrorista continúa librando una guerra contra la población civil. El enemigo ataca deliberadamente infraestructuras críticas y viviendas”.
Paralelamente, Zelensky tratará asuntos territoriales, considerados el principal obstáculo en las negociaciones para poner fin a la guerra, en su próximo encuentro con el presidente estadounidense Donald Trump este domingo en Florida.
La visita presidencial coincide con el avance de un marco de paz de 20 puntos presentado por Kiev, dentro del cual el mandatario intentará negociar un acuerdo de garantías de seguridad.
Al anunciar la reunión, Zelensky señaló que “se puede decidir mucho antes del Año Nuevo”, en referencia a la posibilidad de lograr avances en las negociaciones antes de que concluya 2025.
Washington, por su parte, impulsa actualmente esfuerzos para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra a gran escala iniciada por Rusia en Ucrania, negociando con ambas partes del conflicto más letal en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.


