15 de enero de 2026
Buenos Aires, 23 C

Casi 120.000 extranjeros tramitaron DNI argentino en 12 años: año pico y país de origen

La frase del Preámbulo constitucional “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino” refleja históricamente una vocación de hospitalidad y apertura a la inmigración, proponiendo el bienestar y la libertad tanto para quienes ya integran la Nación como para quienes decidan radicarse en Argentina. Ese enunciado condensó el objetivo de poblamiento y desarrollo mediante la incorporación de nuevos habitantes.

La migración es un fenómeno dinámico, influido por factores internos y externos que varían con el tiempo.

Según datos del RENAPER, la cantidad de personas nacidas en el exterior que solicitaron por primera vez el DNI tras nacionalizarse aumentó en los últimos años y alcanzó su máximo en 2024. Entre 2013 y agosto de 2025 se tramitaron 118.597 documentos de identidad.

Al inicio de la serie anual, las solicitudes no superaban las 10.000 y se mantuvieron relativamente estables hasta 2020, año en que la pandemia provocó una caída del 63%. A partir de entonces se observó una recuperación gradual, con 12.858 DNIs en 2023 y un pico de 15.184 en 2024. Para agosto de 2025 ya se habían tramitado 9.680, por lo que se espera que 2025 tenga cifras similares a 2023-2024.

El incremento registrado en los últimos tres años se explica en parte por el aumento de la migración venezolana, según el RENAPER. Los DNIs de venezolanos pasaron de 2.125 en 2022 a 4.551 en 2024, representando casi un tercio del total. Bolivia y Perú también mostraron aumentos significativos: 33% y 29% respectivamente en el mismo período.

En términos porcentuales, el mayor crecimiento relativo correspondió a Rusia, aunque en valores absolutos es menor: los rusos nacionalizados que solicitaron su primer DNI pasaron de 86 en 2022 a 718 en 2024, un aumento del 735%. La tendencia no parece disminuir: en los primeros ocho meses del año pasado se contabilizaron 731 trámites.

“Los rusos producen el mayor salto en términos relativos pero nominalmente la tendencia general la explican las nacionalizaciones de venezolanos”, indicó el RENAPER.

Los países de origen

Utilice el selector del país para visualizar los datos correspondientes

Venezuela, Bolivia y Perú son los tres países con mayor cantidad de trámites para la obtención del primer DNI iniciados entre 2013 y agosto de 2025.

En el caso de Venezuela el aumento fue sostenido: desde 135 casos en 2013 hasta 2.125 en 2022; 3.795 en 2023 y 4.551 en 2024, con 2.660 trámites en los primeros ocho meses del año pasado. En total se tramitaron 17.897 DNIs para personas nacidas en Venezuela durante la serie.

La actual diputada y exdirectora de la Dirección Nacional de Migraciones, Florencia Carignano, explicó que gran parte de estos trámites corresponden a migrantes venezolanos que ingresaron con documentación vencida y, con el tiempo, completaron los requisitos para nacionalizarse.

Una disposición de 2019 permitió el ingreso de venezolanos con documentación vencida y, a medida que pudieron obtener antecedentes penales y regularizar su situación, presentaron los trámites judiciales necesarios y la Justicia resolvió a su favor, detalló Carignano.

Bolivia comenzó la serie con un número mayor: 982 trámites en 2013, manteniéndose en niveles similares hasta 2019. Tras la pandemia recuperó niveles históricos y en 2024 se iniciaron 1.194 trámites; el total acumulado, incluyendo enero-agosto de 2025, es de 11.797 DNIs.

El comportamiento de Perú fue parecido al de Bolivia en términos generales, aunque en 2023 y 2024 el número de trámites fue menor que el registrado entre 2013 y 2018. El total de la serie para Perú asciende a 10.040 DNIs tramitados.

Los países con menor cantidad de DNIs tramitados en los últimos 12 años son Sudáfrica, Turquía y Kazajistán, con entre 100 y 104 trámites cada uno.

Las dos vías para tramitar el DNI

Existen dos vías principales para que un extranjero nacionalizado obtenga su primer DNI, según haya obtenido la nacionalidad por carta de ciudadanía o por opción.

La carta de ciudadanía es una vía de naturalización que requiere cumplir ciertos requisitos y solicitar formalmente la ciudadanía ante un juez federal. Habitualmente se exige residencia legal en el país por al menos dos años continuos, no tener antecedentes penales y tener capacidad para ejercer derechos civiles. El trámite incluye la presentación de documentación y entrevistas para su evaluación judicial.

La nacionalidad por opción corresponde a quienes, nacidos en el extranjero, son hijos o hijas de un ciudadano argentino nativo. Se realiza mediante una declaración formal ante la autoridad competente (consulado o Registro Civil) y suele ser un procedimiento más sencillo que la carta de ciudadanía: no exige residencia previa ni requisitos de edad específicos, aunque los menores requieren representación legal. Los principales beneficiarios son hijos de argentinos nacidos en el exterior, muchos de ellos en el grupo etario de hasta 4 años.

Del total de DNIs tramitados desde 2013, el 54% se gestionó por carta y el 46% por opción.

Para iniciar el trámite del DNI, el extranjero debe contar previamente con residencia legal en Argentina (temporal o permanente), y gestionar ante la Dirección Nacional de Migraciones. Generalmente se requiere pasaporte vigente o cédula de identidad del país de origen, certificados de antecedentes penales del país de origen y de Argentina, partida de nacimiento legalizada y traducida si corresponde, documentación que acredite el motivo de la residencia (trabajo, estudio, familia, etc.) y un comprobante de domicilio en Argentina.

Extranjeros en Argentina

Según RENAPER, a junio pasado residen en Argentina 2.349.816 personas nacidas en el exterior. El 70% vive en el AMBA (1,6 millones) y el 30% en el resto del país. Más de la mitad (53%) son mujeres.

Por país de nacimiento, el 31% corresponde a Paraguay (721.735 personas); le siguen Bolivia con 528.177 (22%); Perú con 207.647 (9%); Venezuela con 185.245 (8%) y Chile con 175.836 (7%).

Esta cifra supera levemente la reportada por el INDEC en el censo 2022, que registró 1.933.463 personas nacidas en otro país en viviendas particulares de la Argentina.

Entre 2018 y julio de 2024 se otorgaron 1.069.968 radicaciones, entre permanentes y temporarias, según la Dirección Nacional de Migraciones.

En los registros de enero a julio del año pasado, los ciudadanos nacidos en Paraguay, Venezuela y Bolivia encabezaron las solicitudes de radicación permanente. El caso de Venezuela tuvo su pico en 2021, con 83.874 residencias permanentes aprobadas y 18.180 temporarias, sumando 102.054 en ese año.

La migración venezolana marcó una diferencia notable en la región: con la profundización de la crisis y la persecución política, casi 7 millones de venezolanos salieron del país y se radicaron en América Latina, según la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), coordinada por ACNUR y OIM.

Argentina figura entre los países sudamericanos con mayor presencia de inmigrantes. A mediados del siglo XX tenía cerca de 2,6 millones de extranjeros; esa cifra descendió hasta alrededor de 1,5 millones a principios de los 2000 y desde 2005 volvió a crecer, alcanzando aproximadamente 2,3 millones en 2025 según la evolución histórica del Banco Mundial.

Nuevas reglas para los inmigrantes

En mayo de 2025 el gobierno anunció una reforma migratoria que endurece requisitos de ingreso y permanencia, agiliza las expulsiones de personas condenadas o ingresadas irregularmente y establece el pago por ciertos servicios públicos a extranjeros no residentes.

El acceso a la ciudadanía por naturalización ahora exige dos años de residencia continua y legal, sin ausencias del país.

La reforma, implementada mediante el DNU 366/2025, refuerza controles migratorios, contempla rechazos y sanciones por ingresos irregulares y exige a los extranjeros una declaración jurada que detalle motivos y compromisos de permanencia.

El acceso a la educación inicial, primaria y secundaria sigue siendo gratuito sin distinción de situación migratoria. En cambio, la educación superior pública será gratuita solo para argentinos y extranjeros con residencia permanente; las universidades públicas podrán cobrar aranceles a quienes no tengan esa condición. En el ámbito laboral se prohíbe la contratación de personas en situación migratoria irregular.

En materia de salud, los residentes permanentes acceden al sistema público en igualdad de condiciones que los ciudadanos argentinos. Los migrantes no permanentes cuentan con atención en emergencias; para otros servicios deberán presentar seguro de salud o realizar el pago correspondiente.

Visualización de datos: Daniela Czibener

Infografías: Marcelo Regalado

Carga y chequeo: Desiré Santander

Artículo anterior

Crisis en Venezuela obliga a Kicillof a pronunciarse y distanciarse de Milei

Artículo siguiente

BCRA investiga red cambiaria vinculada a AFA, bancos y casas de cambio

Continuar leyendo

Últimas noticias