Christian Petersen permanece internado en el Sanatorio Alemán de Buenos Aires, adonde fue trasladado desde San Martín de los Andes, y lleva alrededor de un mes y medio sin recibir el alta. Su prolongada estancia hospitalaria y las actualizaciones de médicos y familiares generaron preocupación, cuyo cuadro clínico más serio fue el diagnóstico de falla multiorgánica.
El doctor Guillermo Capuya explicó que la falla multiorgánica no es una enfermedad aislada sino una cascada de eventos que puede desencadenarse por problemas simultáneos, como una mayor demanda de oxígeno por el ejercicio combinada con menor disponibilidad de oxígeno a gran altura, lo que genera una “doble demanda” sobre el organismo. En este contexto, las complicaciones cardiacas también juegan un papel importante: la fibrilación auricular, una arritmia frecuente que puede ser crónica o aguda y a veces pasa desapercibida hasta detectarse al tomar el pulso, puede favorecer la formación de coágulos.
Esos coágulos pueden provocar infartos en distintos órganos y, en casos extremos, muerte súbita. Cuando el corazón no logra bombear sangre eficazmente, los órganos dejan de recibir el oxígeno necesario, lo que puede derivar en un fallo multisistémico: riñones, hígado, corazón y cerebro pueden verse afectados. Cuando se comprometen dos o más órganos vitales se habla de falla multiorgánica, una condición grave que puede ser potencialmente fatal. Los médicos y la familia continúan informando sobre su evolución.


