15 de enero de 2026
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La inteligencia artificial potencia la creatividad humana y mejora la calidad de los inventos

Un estudio de la Universidad de Swansea cuestiona la idea de que la inteligencia artificial (IA) sustituye la creatividad humana. Los investigadores concluyen que trabajar con un sistema de IA durante tareas de diseño no solo favorece el pensamiento divergente, sino que también aumenta la concentración, la motivación y la calidad de los resultados.

Esta perspectiva plantea una colaboración entre personas y máquinas orientada a enriquecer el proceso creativo en lugar de acortarlo, con aplicaciones posibles en la arquitectura, la música, el arte digital y la educación.

En lugar de limitar la creatividad, la IA puede convertirse en estímulo intelectual y en aliada para encontrar soluciones novedosas, modificando la percepción sobre su papel en el razonamiento humano.

Cómo la inteligencia artificial aporta a la creatividad del ser humano

Uno de los hallazgos clave indica que la interacción activa con la IA mejoró la calidad del diseño en más del 200%, con casos de incrementos de hasta el 13.000%.

Los participantes que consultaron al menos una galería de propuestas generadas por la IA dedicaron más del doble de tiempo al proceso que quienes trabajaron sin ese apoyo; ese tiempo adicional ayudó a mantener la atención y la motivación, potenciando la creatividad.

La IA no actuó como mero sustituto, sino como colaborador flexible: los usuarios podían seleccionar ideas, modificarlas o limitarse a observar propuestas que resultaban exitosas, extrañas o fallidas.

“Las sesiones en las que los participantes seleccionaron diseños desde las galerías para ser incluidos en el algoritmo mostraron la mayor mejora en la calidad del diseño”, señalaron los autores del estudio.

De qué forma se realizó el estudio sobre el impacto de la IA

En lugar de recurrir a encuestas o simulaciones, los investigadores desarrollaron una plataforma interactiva, The Genetic Car Designer, y reunieron datos de más de 800 participantes encargados de diseñar un coche virtual capaz de superar distintos recorridos.

Durante la tarea, los usuarios consultaban galerías de diseños generados mediante el algoritmo MAP-Elites, que no solo identifica alternativas de alto rendimiento sino que prioriza la diversidad y la exploración de soluciones no predecibles.

La oferta de opciones variadas, incluidas deliberadamente ineficaces, resultó decisiva para fomentar la inventiva.

Según el artículo, los diseños fallidos ayudaron a “romper ideas preconcebidas y explorar caminos menos evidentes”, una función esencial del pensamiento creativo. En este sentido, la IA no impone respuestas sino que presenta un abanico de posibilidades que incita a probar e improvisar.

Cómo debe ser concebida la creatividad con la irrupción de la IA

El estudio propone replantear la forma de evaluar la creatividad en este nuevo escenario colaborativo.

Los autores advierten que los métodos actuales, centrados en contar cuántas veces los usuarios seleccionan o editan sugerencias, miden solo la implicación conductual; sin embargo, visualizar propuestas ya ejerce un efecto positivo en el proceso de diseño.

Por ello recomiendan incorporar métricas cognitivas y emocionales que permitan comprender el impacto completo de la IA sobre los procesos creativos.

En resumen, los investigadores consideran que la IA debe complementar la creatividad humana y no sustituirla: su uso sería más adecuado para reemplazar tareas repetitivas que para sustituir ejercitar el pensamiento crítico y el análisis humano.

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