15 de enero de 2026
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El olíbano en peligro por la sobreexplotación

El olíbano, resina aromática extraída de árboles del género Boswellia, afronta una crisis por la sobreexplotación y la presión comercial. La mayor parte de la producción mundial proviene del Cuerno de África —Somalilandia, Somalia, Etiopía y Sudán— y el producto se emplea en ritos religiosos, medicina tradicional, productos de bienestar y comercio desde hace milenios.

En la actualidad, la demanda internacional está llevando la extracción a niveles insostenibles. La presión sobre quienes recolectan la resina, los precios bajos pagados en origen y la ausencia de normativas eficaces contribuyen al deterioro de los bosques de Boswellia.

Expertos citados por medios y estudios señalan que la economía local depende en gran medida del olíbano, pero el modelo de explotación vigente amenaza tanto los medios de vida de las comunidades como la supervivencia de los árboles.

La recolección se realiza mediante incisiones en la corteza para extraer la resina, que se endurece y se recoge en forma de “lágrimas”. Si esta práctica es intensiva o mal gestionada, causa daños importantes a los ejemplares.

Investigaciones publicadas en Nature indican que la recuperación completa de un Boswellia puede tardar más de diez años y que, en el caso de Boswellia papyrifera, más del 75 % de las poblaciones no muestran regeneración con árboles jóvenes, lo que supone un riesgo de colapso para la especie.

Impactos ambientales y económicos

El cambio climático, las plagas y las prácticas de extracción no sostenibles aceleran la degradación de los bosques de Boswellia. Sequías y variaciones en los patrones de lluvia afectan la salud de los árboles, mientras que plagas, como escarabajos perforadores, han diezmado áreas extensas.

El sobrepastoreo y las quemas frecuentes también agravan la situación. Según Anjanette DeCarlo, fundadora del proyecto Save The Frankincense, la amenaza al olíbano es grave y solo hay datos fiables sobre unas pocas especies.

La estructura económica del comercio favorece la sobreexplotación: la mayor parte del valor se concentra en etapas posteriores de la cadena y no llega a los recolectores.

En origen, los recolectores perciben entre USD 2 y 5 por kilogramo, mientras que en mercados occidentales el precio de exportación puede alcanzar hasta USD 100 por kilogramo.

Andy Thornton, consultor de Silvan Ingredient Ecosystem, señala que los intermediarios controlan gran parte del precio y de la cadena de valor, dejando a los productores con una porción mínima del beneficio final.

El mercado mundial de olíbano mueve entre 6.000 y 7.000 toneladas anuales; su valor se estimó en USD 363 millones en 2023 y hay proyecciones que lo sitúan por encima de los USD 700 millones hacia 2032.

La variedad Boswellia frereana, procedente del norte de Somalia y Somalilandia, tiene alta demanda internacional y es conocida como “la reina del olíbano”. Las exportaciones de esa región superan las 1.000 toneladas al año.

Presión sobre los ecosistemas y respuestas tecnológicas

La sobreexplotación responde tanto a la necesidad económica de las comunidades como a condiciones ambientales adversas. Cuando el pastoreo deja de ser viable y los precios caen, el olíbano puede convertirse en el último recurso, lo que incentiva la tala y la extracción intensiva.

Las tensiones políticas y la falta de supervisión gubernamental aumentan la vulnerabilidad de los productores y dificultan la implementación de prácticas de manejo sostenible.

La ausencia de una certificación global y de incentivos para la trazabilidad limita los esfuerzos regulatorios. En respuesta, algunas empresas han desarrollado aplicaciones móviles para mapear la cadena de suministro y registrar datos sobre la recolección y la salud de los árboles.

Desde 2023, más de 8.000 recolectores participan en programas piloto que utilizan estas tecnologías. Empresas como Dayaxa Frankincense Export Company (DFEC) han comprado tonelajes directamente a comunidades y han catalogado miles de árboles.

DeCarlo afirma que la trazabilidad basada en datos ayuda a reducir riesgos y a fomentar alianzas éticas en la cadena de valor. Frans Bongers, profesor de la Universidad de Wageningen, añade que el monitoreo cercano aporta credibilidad al mercado, aunque requiere recursos adicionales para mantenerse.

Desafíos y perspectivas para el futuro

El olíbano sigue siendo un recurso esencial para miles de familias en el Cuerno de África. Mantener la estabilidad del sector exige equilibrar la demanda global con la conservación de los bosques de Boswellia.

Instituciones con peso simbólico, como la Iglesia católica, podrían influir en la promoción de prácticas sostenibles por su papel en el uso del incienso, aun cuando su participación en el comercio mundial sea limitada.

El futuro del olíbano dependerá de la adopción de mecanismos de trazabilidad, de la cooperación internacional y de la implementación de normas que protejan los árboles y permitan preservar una tradición milenaria.

El equilibrio entre comercio y conservación es clave para evitar el colapso del recurso. La innovación tecnológica y la acción colectiva son vías importantes para garantizar la sostenibilidad del olíbano y el bienestar de las comunidades que dependen de él; su preservación exige atención global y soluciones integrales.

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