En Ezeiza se produjo una renovación en la cúpula operativa aduanera, cuyo cambio más importante fue la designación de Gustavo Mariezcurrena como jefe del Departamento Operacional Aduanero. Según la información disponible, Mariezcurrena sería una persona de estrecha confianza de Andrés Vázquez, titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Esa relación personal se remonta a décadas e incluye afinidades asociativas, como su vinculación compartida al Club Atlético Huracán.
Además del nombramiento de Mariezcurrena, hubo varios desplazamientos dentro del personal operativo. Entre los funcionarios que dejaron sus roles con responsabilidades directas figura Nicolás Andrés Velis, señalado como hijo del titular de la Dirección General de Aduanas (DGA); Velis fue reubicado en un cargo con menor responsabilidad funcional. También fueron removidos de sus puestos Oscar Atilio Conti, quien estaba a cargo del Control de Equipaje, y Gabriel Jorge Massimino, responsable del Control de Pista. Otro movimiento relevante fue la salida de Salvador “El Tano” Rosselli, histórico jefe de Fiscalización y Operativa y referente del sindicato SUPARA, cuya trayectoria le confería peso dentro de las estructuras de fiscalización aduanera.
Estos cambios representan una reconfiguración de los equipos operativos en uno de los puntos aduaneros más relevantes del país. Aunque no se han detallado públicamente las razones administrativas o políticas que motivaron cada relevo, la sustitución de cargos operativos y la llegada de personas consideradas afines a la conducción de ARCA indican una intención de reordenar la gestión en Ezeiza. En organizaciones con funciones de control y fiscalización, las rotaciones en puestos clave suelen justificarse tanto por criterios de desempeño como por la búsqueda de mayor alineamiento institucional entre niveles de conducción.
La salida de referentes con trayectoria, como Rosselli, puede tener impacto interno dentro de las áreas de fiscalización y en la relación con los sindicatos, mientras que el desplazamiento de otros funcionarios operativos modifica la estructura cotidiana de control en espacios sensibles como pista y equipaje. La llegada de Mariezcurrena, por su cercanía con la conducción de ARCA, sugiere que la nueva etapa buscará coherencia entre la regulación, la fiscalización y la operativa diaria en Ezeiza.
En conjunto, los movimientos descritos marcan un cambio en la conducción operativa aduanera en Ezeiza y podrían traducirse en ajustes en procedimientos y en la dinámica laboral local. Quedan pendientes de conocerse detalles sobre objetivos concretos, plazos de implementación y eventuales consecuencias prácticas de esta reestructura en el funcionamiento aduanero.


