Este viernes continúan en Irán las movilizaciones por la crisis económica y el deterioro del nivel de vida, en medio de un corte generalizado de Internet que, según informes, comenzó la noche del jueves. La convocatoria a las protestas fue realizada por Reza Pahlevi, hijo del último sah tras la Revolución Islámica de 1979.
La organización NetBlocks, que monitorea la conectividad global, indicó este viernes que el país acumula alrededor de doce horas de interrupción en las comunicaciones y que el acceso está en “el uno por ciento de los niveles habituales”.
NetBlocks afirmó que las autoridades han impuesto un bloqueo nacional de Internet para contener las protestas y ocultar información sobre posibles abusos, y señaló que la medida dificulta el derecho de la población a comunicarse en un momento crítico.
Por el momento no hay datos completos sobre la magnitud de las nuevas manifestaciones, en parte debido al corte de servicios. Estas movilizaciones se producen tras más de una semana de protestas antigubernamentales que, según organizaciones civiles, han dejado hasta ahora más de 30 muertos y más de 2.000 detenidos.
Pahlevi llamó a última hora del jueves a la población a “salir a las calles” y unirse para expresar sus demandas, y criticó la decisión de Teherán de bloquear las comunicaciones. Advirtió que la represión no quedará sin respuesta.
En un mensaje dirigido a los iraníes afirmó que “los ojos del mundo están sobre vosotros” y lanzó un aviso al líder supremo, el ayatollah Alí Khamenei. También agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por su promesa de exigir responsabilidades al régimen.
Pidió además a otros líderes, incluidos los europeos, que rompan el silencio y actúen con mayor decisión en apoyo del pueblo iraní, y solicitó el uso de recursos técnicos, financieros y diplomáticos para restablecer las comunicaciones y permitir que las voces ciudadanas sean escuchadas.
Hasta ahora, las recientes protestas no habían estado marcadas por los llamamientos de Pahlevi desde el exilio, y existen dudas sobre si su figura cuenta con un apoyo amplio dentro del país tras la caída del régimen de su padre en 1979.
Contexto y últimas informaciones
El origen de las protestas está vinculado al deterioro del poder adquisitivo de millones de iraníes, con fuertes caídas del valor del rial. Estas movilizaciones se producen también en un momento de aumento de sanciones de Estados Unidos y de renovadas acusaciones contra el programa nuclear iraní; en el texto se mencionan, además, ataques de junio que habrían causado más de 1.100 muertos según algunos informes.
En días recientes, Donald Trump ha amenazado con una respuesta dura si las fuerzas de seguridad iraníes recurren a matar manifestantes. El mandatario advirtió que, de producirse asesinatos en el contexto de disturbios, Estados Unidos daría un “golpe muy duro”.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ordenó el miércoles a las fuerzas de seguridad no reprimir a manifestantes pacíficos, aunque pidió actuar contra quienes cometan “disturbios”, según el vicepresidente Mohamad Yafar Gaempaná, quien subrayó la necesidad de distinguir entre manifestantes pacíficos y los implicados en violencia.
Gaempaná señaló que la población protesta por los precios altos y que el Gobierno reconoce la legitimidad de esas reclamaciones. Añadió que las autoridades mantienen conversaciones con los mercados y empresarios para abordar los problemas y que se adoptarán medidas contra quienes provoquen escasez o aumentos de precios.
Desde el Ministerio de Exteriores, el portavoz Esmaeil Baqaei acusó a Israel y a lo que describió como funcionarios “radicales” de Estados Unidos de intentar provocar divisiones y de incitar a la violencia y al terrorismo, críticas que el Gobierno iraní ha reiterado en las últimas horas.

