16 de enero de 2026
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Protege tu WhatsApp de espionaje y estafas

WhatsApp fortalece sus mecanismos de seguridad ante el aumento de fraudes, el espionaje digital y los ataques con software malicioso que buscan comprometer cuentas y robar información personal.

Aunque el cifrado de extremo a extremo sigue siendo el pilar de su privacidad, la compañía advierte que las amenazas actuales superan la mera interceptación de mensajes e incluyen técnicas más sofisticadas para infiltrarse directamente en los dispositivos de los usuarios.

Al ser una de las aplicaciones de mensajería más usadas en el mundo, WhatsApp es un objetivo atractivo para ciberdelincuentes por la cantidad de datos personales, conversaciones privadas y contactos que almacena.

Ante esta situación, Meta —propietaria de WhatsApp— afirma que realiza un monitoreo constante de riesgos potenciales y trabaja de forma continua para detectar comportamientos anómalos, bloquear acciones sospechosas y adelantarse a nuevas formas de ataque.

El cifrado de extremo a extremo continúa impidiendo que terceros, incluidos los servidores de la plataforma, lean el contenido de mensajes, llamadas, fotos o audios mientras se transmiten. Solo emisor y receptor tienen acceso a esa información, característica que la empresa destaca como esencial para la privacidad.

No obstante, WhatsApp reconoce que la principal amenaza actualmente no es el contenido de los mensajes, sino el acceso al dispositivo. Empresas de spyware, grupos criminales y actores maliciosos desarrollan herramientas para explotar vulnerabilidades en aplicaciones, sistemas operativos o en los hábitos inseguros de los usuarios. Con frecuencia el ataque inicia con un enlace engañoso, una descarga falsa o un archivo aparentemente inofensivo que instala malware sin que la víctima lo advierta.

Estos ataques pueden permitir a los delincuentes espiar conversaciones, acceder a archivos, activar micrófonos o cámaras y recopilar datos sensibles. También buscan tomar control de cuentas para realizar estafas, suplantar identidades o extorsionar a contactos.

Para afrontar estos riesgos, WhatsApp combina sistemas automatizados, análisis de patrones de comportamiento y reportes internos y externos de seguridad. Además colabora con investigadores, expertos en ciberseguridad y otras empresas del sector para identificar y corregir vulnerabilidades antes de que se exploten de forma masiva.

Sin embargo, la plataforma enfatiza que la protección de la cuenta no depende solo de la tecnología: la conducta del usuario es determinante. Una recomendación clave es mantener siempre actualizado el sistema operativo del teléfono y la aplicación, ya que las actualizaciones suelen incluir parches que corrigen fallas de seguridad recientes.

Otra medida importante es desconfiar de enlaces, archivos o mensajes inesperados, incluso si parecen venir de contactos conocidos, porque los atacantes suelen usar cuentas comprometidas para difundir contenido malicioso. También se recomienda evitar instalar aplicaciones desde tiendas no oficiales o enlaces externos, vías comunes para propagar spyware.

WhatsApp aconseja activar la verificación en dos pasos, que añade una capa adicional de seguridad mediante un PIN personal. Esta función dificulta registrar la cuenta en otro dispositivo aunque se obtenga el código de verificación por SMS.

Si la plataforma detecta que un usuario puede haber estado bajo amenaza, Meta puede comunicarse mediante un chat oficial dentro de WhatsApp. Esos mensajes se identifican con el nombre “Soporte de WhatsApp” y una marca de verificación azul, lo que ayuda a distinguir comunicaciones legítimas de intentos de fraude que imitan mensajes del sistema.

La empresa subraya que nunca solicitará códigos de verificación, contraseñas ni datos personales sensibles por mensajes privados. Cualquier contacto que pida esa información debe considerarse sospechoso.

El aumento de fraudes digitales y del espionaje móvil refleja una tendencia: a medida que las aplicaciones concentran más información personal, se vuelven más atractivas para los atacantes. En este contexto, la seguridad depende tanto de las plataformas como de la atención diaria y las buenas prácticas de los usuarios.

WhatsApp indica que continuará reforzando sus sistemas de protección, pero recuerda que la prevención comienza en cada dispositivo. Mantener hábitos seguros, informarse sobre nuevas amenazas y utilizar las herramientas de seguridad disponibles sigue siendo la mejor defensa para proteger conversaciones y datos personales en un entorno digital cada vez más complejo.

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