Luciano Castro quedó en medio de la polémica después de que en Puro Show se difundieran audios y chats que lo vinculan con una joven española, Sarah Borrell, mientras él estaba trabajando en Europa. La controversia se intensificó porque, al mismo tiempo, Castro mantenía una relación con Griselda Siciliani.
En un intento por mostrar unidad, el actor publicó un video junto a Siciliani desde unas vacaciones en Brasil, pero luego aparecieron nuevas conversaciones en el ciclo de eltrece que confirmaron el vínculo con la joven española. Griselda, en diálogo con Moria Casán, marcó distancia y afirmó que la situación debía ser explicada por Castro y no por ella.
Castro habló públicamente en Intrusos y ofreció un descargo cargado de autocrítica: “Es patético, me da vergüenza, me da tristeza encontrarme en el mismo lugar teniendo que explicar cosas”. Relató que contarle a Griselda fue una experiencia vergonzosa y reconoció que tiene la “virtud de conseguir grandes cosas en mi vida y las destruyo en un segundo”. Admitió además que su comportamiento es repetitivo: “Tengo un montón de patrones que tengo que seguir mejorando. Hay que superar la foto… lo mío es de un patetismo enorme”, declaró, en referencia a episodios anteriores que también generaron repercusión mediática.
La polémica sumó otro giro cuando la panelista Natalie Weber, en SQP, recordó una intervención de Sabrina Rojas, ex pareja de Castro, y cuestionó el grado de arrepentimiento del actor. Weber dijo que, aunque Rojas había destacado que Castro “se hace cargo y pide perdón”, ella percibe que él se “hostiga” y busca empatía pública por la situación. Además criticó que, dado que repite patrones, el actor no habría aprendido de episodios previos y terminó exponiendo a la madre de sus hijos.
Por último, Weber comentó sobre el parecido físico entre Sarah Borrell y Sabrina Rojas, y relató que, al mencionárselo a Borrell, ella respondió con indiferencia.


