Detrás de cada cambio visible en un producto —una etiqueta, una tapa o un envase— hay un entramado técnico, financiero y operativo que rara vez se aprecia desde afuera. En la industria de bebidas, el área de compras tiene un papel central en ese proceso. Para Leandro, “es un trabajo muy técnico, pero muy gratificante cuando los proyectos salen bien”.
¿Qué aspectos de tu rol como comprador senior considerás más estratégicos hoy?
El área de compras es la base del abastecimiento: centraliza la adquisición de productos, proyectos e inversiones. Cualquier modificación —desde una nueva etiqueta hasta un cambio en una línea de producción— pasa por compras. En bebidas, por ejemplo, una actualización de etiqueta involucra investigación y desarrollo, ingeniería y compras, y requiere coordinación entre todas esas áreas.
Una vez aprobado el proyecto, es necesario preparar la maquinaria y los procesos para aplicar el nuevo elemento. Compras recibe la información técnica, busca y evalúa proveedores, y acompaña el proceso desde el anteproyecto hasta la implementación final.
A simple vista un cambio de etiqueta puede parecer menor, pero implica ajustes de maquinaria, cambios de insertos y adaptación de líneas completas; es un trabajo complejo que se comprende plenamente desde adentro del sector.
¿Qué tipo de compras te resultan más interesantes?
Hoy me dedico sobre todo a proyectos de inversión estratégica: infraestructura, nuevas líneas, salidas a mercado y maquinaria de gran tamaño. Antes estuve más enfocado en repuestos e insumos productivos.
La diferencia es notable: en compras directas se adquiere un insumo recurrente a lo largo de la vida del producto; en compras indirectas o de proyectos se compra una variedad mucho más amplia —desde una impresora 3D hasta un galpón o una flota—, lo que hace el trabajo más dinámico e intersectorial y ofrece mayores oportunidades de aprendizaje.
¿Eso exige un perfil técnico más fuerte?
Sí. Es necesario contar con conocimientos técnicos previos para comprender lo que se compra. Por eso se suelen buscar perfiles de ingeniería o arquitectura: no se puede gestionar maquinaria sin entender sus especificaciones. Es un trabajo exigente desde lo técnico y muy gratificante cuando los proyectos se ejecutan correctamente.
¿Cómo es el trabajo de compras dentro de un proyecto de inversión?
Compras participa desde el inicio: interviene en el anteproyecto, solicita planos, se reúne con proveedores, arquitectura e ingeniería. Durante la ejecución hace el seguimiento de obra, que puede durar 60, 90 o 120 días, controlando certificaciones, avances, desvíos, demoras y aspectos logísticos.
El rol es clave porque compras asegura la llegada de insumos, maquinaria e inversiones que luego se integran en la operación de la compañía.
¿Cuáles son los principales desafíos en planificación y abastecimiento?
El trabajo exige contacto permanente con planificación: definir paradas anuales, mantenimientos y recambios de máquinas. Luego hay que coordinar con mantenimiento, producción y elaboración.
Planificar la parada de una línea que produce miles de botellas por hora implica gestionar inventarios, desviar producción a otras líneas y calcular el tiempo máximo de detención sin afectar el mercado. Requiere una coordinación muy precisa entre áreas.
¿Qué habilidades considerás indispensables para este tipo de rol?
La comunicación es fundamental, así como el conocimiento del mercado y la capacidad de anticipación y proyección. La relación con finanzas debe ser fluida: ante un escenario económico adverso o variaciones del tipo de cambio hay que priorizar proyectos.
También es importante entender el contexto económico pasado y presente. La experiencia ayuda a reconocer patrones y tomar decisiones con criterio. Perder la comunicación con un área puede comprometer gran parte de un proyecto.
¿Qué rol juegan los sistemas de gestión en compras hoy?
Los sistemas de gestión son esenciales: facilitan la comunicación entre empresa, clientes y proveedores, centralizan información, permiten el seguimiento de procesos, la gestión de ajustes y notas de crédito y el control de proyectos.
Para los profesionales jóvenes, el área de compras es una buena escuela: obliga a moverse, aprender y adquirir conocimientos técnicos y operativos.
¿Qué cambios estructurales ves hoy en la cadena de suministro?
En el contexto argentino, una apertura mayor a importaciones de bienes de capital usados es positiva: muchas pymes no pueden adquirir maquinaria nueva, pero sí pueden mejorar productividad con equipos usados.
Eso facilita mejorar líneas sin inversiones imposibles: una máquina usada puede duplicar la capacidad productiva en algunos casos. No siempre se necesita lo último del mercado, sino una mejora respecto a lo existente; eso sí, requiere evaluación técnica para determinar su idoneidad.
A nivel personal, ¿qué te motiva de este trabajo?
Me motiva apoyar a jóvenes que terminan el secundario y dudan sobre qué estudiar. Las carreras técnicas y las ingenierías siguen teniendo mucha demanda: se necesitan profesionales en todos los niveles. Mostrarles el mundo profesional que hay detrás de un producto en góndola y alentarlos a formarse es algo que me genera satisfacción.


