Frente al avance del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos —que aún debe ser aprobado por el Congreso Nacional— el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, publicó en su perfil de X un análisis sobre el impacto que la medida tendría en la industria automotriz argentina.
Sturzenegger, uno de los impulsos de las reformas relacionadas con la importación de vehículos y la homologación para circular, eligió como ejemplo un Tesla Model 3 —un automóvil 100% eléctrico fabricado en Estados Unidos— en lugar de una pick-up Full Size, ya que ese modelo también quedaría alcanzado por el beneficio arancelario.
En su publicación señaló: “En automóviles se abre un cupo de 10.000 vehículos que no pagarán arancel. Sumado a la baja de impuestos internos un Tesla que hasta unos meses costaba 85.500 dólares pasaría a costar 52.800”. Aludió además a la eliminación del impuesto interno incluida en el paquete que integra el proyecto de ley de reforma laboral que el Gobierno busca aprobar en sesiones extraordinarias en febrero.
El ministro agregó que, aunque 10.000 vehículos “no van a cambiar nada en un mercado que el año pasado vendió 650.000 unidades, todo es bienvenido para darle más competencia al mercado automotor”. También afirmó que un parque automotor más moderno es clave para salvar vidas y vinculó la baja de impuestos internos implementada por el ministro Luis Caputo con la supuesta salvación de 100 vidas en los últimos meses, sin detallar la fuente de ese dato.
Los costos que enumeró Sturzenegger
La publicación incluyó la foto de un Tesla Model 3 y un desglose de precios: un precio FOB (libre a bordo) de USD 36.990 y, sumando USD 3.000 por flete y seguro, un precio CIF (incluyendo transporte hasta puerto de destino) de USD 39.990.
En el detalle de impuestos que se presentan al nacionalizar un vehículo, el ministro indicó que no se pagaría el arancel de importación extrazona calculado en USD 13.997; la tasa de estadística que normalmente sería del 3% se ajustaría al 2% con este acuerdo, equivalente a alrededor de USD 800; el IVA del 21% sería USD 8.565; y el impuesto interno que se evitaría asciende a USD 15.748 si se aprueba la reforma con el capítulo impositivo tal como lo envió el Gobierno. Además, estimó gastos de despacho en Argentina por unos USD 3.000.
No incluyó en ese cálculo aproximadamente un 10% correspondiente a Ingresos Brutos, impuesto a las ganancias o anticipos, impuesto a los débitos y créditos, ni tasas provinciales y municipales. Probablemente se omitieron esos rubros por las controversias recientes en torno a un impuesto provincial que enfrentó al ministro de Economía Luis Caputo con el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Según la ecuación del ministro, por impuestos nacionales el Tesla Model 3 pasaría de costar USD 85.524 a USD 52.356, lo que reduce la proporción de impuestos del 113,86% al 38,78%. Es decir, un vehículo con precio de importación en Argentina de USD 39.990 pagaba hasta ahora USD 45.534 en impuestos y, con los cambios propuestos, pasaría a pagar USD 12.366 en total para su nacionalización.
Las condiciones de ese precio
El cálculo de Sturzenegger no incorpora los márgenes del importador ni del concesionario, por lo que el precio así estimado correspondería a un particular que importe el vehículo por su cuenta y, en ese caso, no contaría con garantía oficial ni cobertura de repuestos.
Si se adquiere el mismo vehículo a través de un importador o concesionario, el precio suele ser al menos un 20% mayor: aproximadamente un 10% por el margen del importador y otro 10% por el margen del punto de venta, lo que situaría el ejemplo del Tesla Model 3 cerca de los USD 63.000.
No obstante, el importador oficial compra a precio mayorista (entre un 20% y un 30% por debajo del precio de concesionario) y en muchos casos no soporta determinados impuestos nacionales que sí afectan a los concesionarios, por lo que la carga impositiva puede variar en favor del importador en alrededor de un 15%.
Siguiendo ese razonamiento, el auto traído por un importador oficial podría tener un CIF en el puerto argentino de USD 27.800; la tasa de estadística del 2% sería entonces USD 556 y el IVA USD 5.954. Sumando costos logísticos en Argentina por USD 3.000, el monto llegaría a USD 37.310 y, al aplicarse márgenes combinados del importador y del concesionario (20%), el precio final sería aproximadamente USD 44.772, cerca de un 15% menos que el escenario anterior.
La comparación con el cupo de híbridos y eléctricos
Si se aplica la misma comparación a los vehículos incluidos en el cupo para híbridos y eléctricos establecido por el Gobierno el año pasado —también exentos del arancel de importación del 35% y sujetos a una tasa de estadística del 3% en lugar del 2%—, un FOB de USD 16.000 se transformaría en unos USD 28.000 antes de sumar los márgenes de importador y concesionario, un incremento en torno al 75%. En ese segmento, además, por su nivel de precio FOB esos automóviles no están alcanzados por la escala 2 del impuesto interno.
Desde un importador oficial consultado por Infobae señalaron: “Me encantaría comprarle un auto a quien consiga traerlo pagando sólo esos impuestos. Ese es un esquema muy simple al que le faltan muchos costos. El cupo que tomaron las marcas chinas es la prueba. Un auto de USD 16.000 el usuario lo paga USD 35.000. El que más recauda con un auto importado sigue siendo el Estado”.
Con impuestos sin cambios, un Tesla Model 3 con FOB de USD 36.990 debería costar en Argentina alrededor de USD 64.732. En cualquier caso, la reducción impositiva proyectada es significativa y evidencia cuánto más caros resultan los autos para los usuarios argentinos debido a la carga tributaria que se aplica en el país.

