El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la represión violenta del régimen iraní contra las protestas multitudinarias “parece estar disminuyendo” y sostuvo que Teherán habría decidido no proceder con ejecuciones de manifestantes.
“Nos han dicho que las matanzas en Irán están cesando. Han cesado, y no hay planes para ejecuciones”, declaró Trump durante un acto en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
El mandatario —que el martes había advertido sobre una posible “acción muy contundente” si Irán ejecutaba a detenidos— dijo que la información proviene de “fuentes muy importantes”, aunque admitió que aún debe ser verificada.
Trump reiteró que, según esos reportes, los asesinatos han cesado y no se llevarán a cabo las ejecuciones que se habían anunciado para ese día, en referencia a informaciones sobre la posible ejecución de detenidos como Erfan Soltani, según la ONG Iran Human Rights.
La organización Iran Human Rights elevó el martes a al menos 3.428 el número de manifestantes muertos en los 18 días de protestas antigubernamentales, movilizadas por el deterioro económico y la fuerte depreciación del rial iraní.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, dijo en una entrevista con la cadena estadounidense Fox News que “no habrá ahorcamiento hoy ni mañana” y aseguró estar seguro de que no hay planes para ejecutar a los detenidos. Araghchi también acusó a Israel de instigar la violencia, sin presentar pruebas públicas al respecto.
Por su parte, el ministro de Defensa iraní, el general de brigada Aziz Nafizardeh, respondió a las advertencias de Trump y advirtió que Irán Golpeará bases estadounidenses en la región si Washington emprendiera una ofensiva contra el país.
Araghchi afirmó además que la República Islámica está “en pleno control” del territorio y describió una atmósfera de “calma” tras lo que calificó como tres días de una “operación terrorista”.
Irán asumió un tono desafiante frente a la posibilidad de represalias estadounidenses. Washington redujo personal en la base de Al Udeid en Qatar —objetivo de un ataque iraní en junio en represalia por bombardeos estadounidenses contra instalaciones iraníes— y Ali Shamkhani, asesor del líder supremo Ali Khamenei, advirtió que aquel ataque demuestra la voluntad y capacidad de Irán para responder a cualquier ofensiva.
El temor a una acción militar estadounidense mantiene la tensión regional. El gobierno británico informó que su embajada en Teherán fue cerrada temporalmente, la embajada de EE. UU. en Arabia Saudita recomendó a su personal evitar instalaciones militares y la aerolínea Lufthansa anunció que evitará el espacio aéreo de Irán e Irak “hasta nuevo aviso”.
Trump ha amenazado repetidamente con una intervención militar desde el inicio de las protestas a fines de diciembre, consideradas las mayores desde la revolución de 1979. Organizaciones de derechos humanos denuncian que, aprovechando un apagón de Internet de cinco días, las autoridades están imponiendo una represión sin precedentes contra las manifestaciones.
El jefe del poder judicial iraní prometió juicios rápidos para los detenidos, lo que aumentó los temores de que se recurra a la pena capital como instrumento represivo. En Teherán, las autoridades celebraron un funeral por más de 100 agentes de seguridad y otros “mártires” fallecidos en los disturbios, que los funcionarios describen como “actos de terrorismo”.
(Con información de EFE y AFP)


