19 de enero de 2026
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Escena escatológica de El caballero de los Siete Reinos marca un tono distinto a Juego de Tronos

El estreno de El caballero de los Siete Reinos en HBO Max supone un giro dentro del universo de Juego de Tronos. Ambientada un siglo antes de la serie original y unos 80 años después de los sucesos de La Casa del Dragón, la nueva producción deja a un lado las grandes disputas entre Targaryen y Stark para centrarse en un dúo poco habitual: el caballero Duncan el Alto —Dunk—, interpretado por Peter Claffey, y su joven escudero Egg, encarnado por el niño Dexter Sol Ansell, de nueve años.

La serie adapta la novela corta El caballero errante de George R. R. Martin (1998) y adopta un tono distinto al de las tramas políticas y los dragones, focalizándose en el viaje personal de Dunk, que llega a un torneo lleno de rivales peligrosos.

La primera temporada consta de seis episodios, cada uno de menos de una hora, y privilegia la comedia y las situaciones inesperadas, con una mayor presencia de gags visuales y humor que en entregas previas del universo.

Un arranque insólito y un héroe poco convencional

La serie comienza con el luto de Dunk por la muerte de su mentor, el veterano caballero Ser Arlan de Pennytree, interpretado por Danny Webb. Según Ira Parker, uno de los showrunners, justo después de ese homenaje aparece un momento sorprendente: Dunk sufre un malestar estomacal y tiene una defecación explosiva tras alzar la espada de su maestro bajo el sol.

Parker explica que ese contraste entre un gesto heroico y un aterrizaje brusco en la realidad busca situar al espectador en la perspectiva de Dunk: la intención es que la audiencia comparta su ilusión inicial de convertirse en caballero y, al mismo tiempo, entienda que aún no está preparado. El incidente cómico subraya que, a pesar de sus deseos, Dunk no encarna todavía al héroe idealizado.

El showrunner describe la trayectoria de Dunk como un paralelismo con la experiencia de quienes dejan su ciudad natal en busca de oportunidades en ciudades como Nueva York o Los Ángeles: llegan con grandes expectativas, se quedan sin dinero y viven situaciones humildes mientras intentan abrirse camino.

Según Parker, esa falta de formación, de apellido reconocido y de recursos económicos define al personaje: Dunk no puede permitirse equivocarse en su empeño por ser caballero. La serie renuncia a una secuencia de título convencional y utiliza breves motivos musicales para marcar el contraste entre el anhelo heroico y la realidad inmediata.

Parker también destaca el cuidado puesto en la música de esos momentos, que acompaña el subidón y la posterior caída emocional de Dunk.

Realismo artesanal y detalles de producción

La voluntad de mantener la acción lo más verosímil posible fue un principio guía en la producción. Sobre la escena escatológica del primer episodio, Parker subraya que no se recurrió a prótesis o efectos falsos: muchos elementos que se ven en pantalla son reales, no simulados.

En la trama, Dunk acaba durmiendo al raso y se cuela en una fiesta del ruidoso Ser Lyonel Baratheon, donde busca comida y conoce a Tanselle, interpretada por Tanzyn Crawford.

También se ha cuidado la representación de oficios y espectáculos artesanales, como el show de marionetas al que asiste Dunk. Parker explica que se emplearon marionetas de gran tamaño y mecanismos manuales con la intención de impresionar y desconcertar al personaje. Incluso el fuego del espectáculo se recreó con licopodio, un polvo inflamable derivado de polen seco, en vez de apoyarse en efectos especiales, para mantener una estética coherente con el periodo.

Los planes de George R. R. Martin

Parker destaca la actuación de Dexter Sol Ansell como Egg y augura una carrera brillante para el joven actor, señalando que ya ha trabajado en la segunda temporada con la profesionalidad de alguien con más experiencia.

El showrunner expresa su interés por prolongar la historia y acompañar el crecimiento de Egg y Dunk durante varios años, siguiendo una idea similar al método empleado por Richard Linklater en Boyhood: retomar a los actores con intervalos de cinco o diez años para mostrar el paso del tiempo.

En cuanto al material de origen, Parker asegura tener acceso a abundante documentación inédita de George R. R. Martin, impresa y circulada en papel, que contempla la posibilidad de numerosas novelas cortas sobre estos personajes. No obstante, subraya que la continuidad de la serie dependerá de la acogida del público: aunque existe mucho contenido disponible, la producción avanzará según la respuesta de los espectadores.

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