El ambiente en el Gigante de Arroyito se volvió tenso tras la última derrota de Rosario Central. Jorge Almirón, con un gesto serio y reflexivo, habló con la prensa para evaluar lo ocurrido y calificó el resultado como un “golpe muy duro” para las metas del equipo.
El entrenador admitió que el equipo no consiguió ejecutar la idea de juego trabajada durante la semana y que la falta de efectividad en momentos clave condicionó un resultado que afecta tanto en lo anímico como en lo deportivo.
Según Almirón, el rendimiento colectivo estuvo por debajo de lo esperado, especialmente en un campeonato donde la constancia es esencial para pelear en los puestos de arriba. Señaló la existencia de errores conceptuales que requieren corrección inmediata pese a que el proceso de trabajo continúa en marcha.
“Perder de esta manera duele por la gente y por el esfuerzo de los jugadores”, afirmó, y dejó claro que el cuerpo técnico asume la responsabilidad por el bache futbolístico que atraviesa el Canalla en el inicio de 2026.
La urgencia de nuevas caras y el mercado de pases
Además del análisis del partido, la conferencia se enfocó en la conformación del plantel y en los movimientos del mercado de pases, un tema que genera expectativas entre los hinchas.
Almirón reconoció que valora el trabajo de la dirigencia, pero remarcó que el equipo aún precisa incorporaciones puntuales para ganar profundidad. Celebró la llegada de Julián Fernández desde la MLS, aunque aclaró que la búsqueda de refuerzos continúa para cubrir las falencias que quedaron expuestas tras la derrota.


