La ausencia de Williams en el primer shakedown de pretemporada en Barcelona tuvo repercusión en la Fórmula 1. La escudería renunció a una oportunidad importante para acumular kilómetros y verificar el funcionamiento del monoplaza debido a retrasos en el desarrollo del FW48. James Vowles, director del equipo en Grove, explicó las razones de la decisión y aseguró que el coche ya superó todas las pruebas de homologación, calificando las especulaciones como “murmullos”.
En un video publicado por los canales oficiales de Williams, Vowles detalló la situación. Dijo que se tomaron el tiempo necesario para reunir datos antes de dar explicaciones y subrayó que la ausencia en Barcelona respondió a retrasos en el “programa de coches”: “Evidentemente, este no era nuestro plan original, fue doloroso”.
Vowles explicó que saltarse la prueba de Barcelona permitió preservar piezas de repuesto para Bahréin, Melbourne y citas posteriores. Afirmó que, aunque podrían haber ido a Barcelona, hacerlo habría sacrificado componentes y actualizaciones necesarias para el resto de la pretemporada y el objetivo general del equipo.
En entrevistas con medios como The Race y Motorsport, el director también se refirió a los rumores sobre un posible exceso de peso del monoplaza. Señaló que esas versiones son “murmullos” y que el peso definitivo no podrá confirmarse hasta la segunda prueba en Bahréin, cuando se desmonten todos los sensores y se mida el coche en su configuración completa.
Una novedad del nuevo reglamento es la integración de aerodinámica activa en los alerones y una reducción del tamaño y peso de los monoplazas. El límite de peso actual es de 768 kilogramos, 32 kg menos que el mínimo de 800 kg establecido en el reglamento de 2025, lo que ha sido un reto para algunas escuderías.
El peso es clave para el rendimiento: cuanto más ligero es el coche, mayor ventaja en pista. Según Motorsport, cada 10 kg adicionales equivalen aproximadamente a tres décimas de segundo por vuelta.
Vowles también abordó las especulaciones sobre pruebas de choque no superadas. Comentó que han tenido diversos problemas que ya están resueltos y aseguró que se han superado todas las pruebas necesarias; en particular, las pruebas de chasis se completaron hace semanas.
Precisó además que el coche físico ya está en las instalaciones: con motor y caja de cambios montados, siendo probado en bancada y aportando datos de ingeniería. Confirmó que el vehículo sigue operativo y que esperan salir pronto a pista.
Williams está realizando un trabajo virtual exhaustivo con el FW48, empleando simulaciones avanzadas que integran coche, motor y transmisión. Este enfoque virtual ha sido determinante para justificar la decisión de no acudir al test cerrado en España cuando los recursos eran limitados.
La complejidad del FW48 es otro desafío: Vowles afirmó que el coche es aproximadamente tres veces más complejo que cualquier modelo previo del equipo. Esa complejidad ha aumentado las exigencias logísticas y técnicas y ha provocado una cadena de retrasos que afectan tanto al diseño como a la producción de componentes concretos en plazos ajustados.
Para cerrar el video, Vowles fue claro sobre los próximos pasos: “Estamos listos para realizar la prueba oficial en Baréin y llevaremos a cabo una jornada de rodaje promocional antes de ella”.
Así, el equipo británico, con Alex Albon y Carlos Sainz como pilotos titulares, hará un shakedown propio para estrenar el monoplaza en pista y luego se desplazará a Bahréin para las pruebas de pretemporada programadas del 11 al 13 de febrero y del 18 al 20 de febrero.


