Las autoridades iraníes amenazaron este jueves con una respuesta “inmediata” contra bases y portaaviones estadounidenses si Washington lanzara un ataque sobre territorio iraní.
La advertencia siguió a declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que “el tiempo se está acabando” para Teherán, y al avance de la Unión Europea en la inclusión de la Guardia Revolucionaria en su lista de organizaciones consideradas terroristas.
Un portavoz militar iraní sostuvo que, en caso de respuesta, Irán no aplicaría las mismas limitaciones que en confrontaciones anteriores.
“Si se comete un error de cálculo por parte de los estadounidenses, la respuesta será decisiva y entregada de manera inmediata”, declaró el general de brigada Mohammad Akraminia en la televisión estatal.
El oficial agregó que los portaaviones estadounidenses tienen “vulnerabilidades serias” y que las bases en el Golfo están “al alcance de nuestros misiles de medio alcance”.
Akraminia también rechazó la posibilidad de una operación limitada y rápida por parte de Estados Unidos.
“No se desarrollará como Trump imagina, con una acción veloz y luego un mensaje diciendo que todo terminó”, sostuvo el general.
El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió una desescalada y urgió a reanudar las negociaciones nucleares para “evitar una crisis que podría tener consecuencias devastadoras para la región”.
En paralelo, la Unión Europea acordó catalogar a la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista, en respuesta a la represión de las protestas masivas en Irán.
La alta representante para la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, declaró que “la represión no puede quedar sin respuesta” y que la medida busca responsabilizar a quienes cometieron actos de violencia estatal.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán advirtió que las “peligrosas consecuencias” de esa decisión recaerán sobre los responsables políticos europeos y calificó la medida de “ilógica, irresponsable y detestable”.
En un comunicado, el organismo acusó a la Unión Europea de actuar bajo presión de Estados Unidos e Israel y de violar principios de soberanía nacional.
Desde Teherán, el canciller Abbas Araghchi describió la designación como “otro error estratégico” y acusó a Europa de hipocresía por respaldar medidas solicitadas por Washington.
“Después de buscar la reactivación de sanciones a instancias de Estados Unidos, ahora cometen un nuevo error al calificar a nuestras Fuerzas Armadas como terroristas”, escribió Araghchi en redes sociales.
Estas tensiones externas se suman a la crisis interna desencadenada por la represión de protestas. Organizaciones de derechos humanos sostienen que miles de personas murieron durante la ola de manifestaciones: la agencia HRANA, con sede en Estados Unidos, informó haber confirmado 6.373 fallecidos, mientras que las autoridades iraníes reconocen más de 3.000 muertes y atribuyen la mayoría a miembros de las fuerzas de seguridad o a “disturbios”.
En las calles de Teherán predomina la resignación. Una joven de 29 años, que pidió no ser identificada por temor a represalias, dijo a la prensa internacional: “Creo que la guerra es inevitable y que debe haber un cambio”.
Otra mujer, desempleada, afirmó que la población está “en el punto más bajo” y describió la situación económica y la vida cotidiana como muy precarias.
Trump había advertido anteriormente que Estados Unidos intervendría si los manifestantes eran asesinados, aunque en los últimos días sus mensajes se centraron en el programa nuclear iraní.
“El tiempo se está agotando”, afirmó el presidente, y aseguró que un grupo de ataque naval estadounidense estaba “listo, dispuesto y capacitado” para actuar.
Mientras en Irán se multiplica la propaganda —incluidos carteles que muestran la destrucción de un portaaviones estadounidense— y continúan las gestiones diplomáticas, la posibilidad de una escalada militar permanece latente.
La combinación de las amenazas desde Teherán, las sanciones y decisiones europeas y las advertencias de Washington ha creado uno de los episodios de mayor tensión regional en años recientes.
(Con información de AFP y EFE)


