31 de enero de 2026
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Mejores tratamientos corporales para el verano

La demanda de tratamientos corporales aumenta de forma notable antes y durante los meses de calor.

Las consultas más habituales se centran en reducir la adiposidad localizada y la celulitis, mejorar la firmeza y el aspecto de la piel con flacidez, y disminuir la retención de líquidos.

El médico especialista en cirugía plástica y reparadora Alfredo Romero (MN 105.550) explicó que “los motivos de consulta más frecuentes están vinculados a adiposidad localizada, especialmente en abdomen, flancos, cartucheras, muslos y brazos”. Aclaró que estos acúmulos no siempre se relacionan con sobrepeso general, sino con depósitos resistentes a dieta y ejercicio.

Romero también señaló que la mejora de la calidad cutánea y la circulación son preocupaciones comunes entre quienes solicitan tratamientos corporales.

La médica especialista en cirugía plástica y estética Griselda Seleme (MN 80.033) coincidió en las causas de consulta y añadió que, aunque históricamente predominan las pacientes femeninas, en los últimos años ha crecido notablemente el interés masculino.

Según Seleme, actualmente entre un 30% y un 40% de las consultas provienen de hombres.

¿Cuándo es el mejor momento para iniciar un tratamiento corporal?

Ambos especialistas remarcaron que, si bien la demanda se concentra antes del verano, la temporada estival también es adecuada para comenzar y consolidar tratamientos corporales.

Romero destacó que esta época permite trabajar de forma progresiva y profunda, por lo que recomienda mantener la continuidad a lo largo del año, ya que los procesos que generan celulitis, edemas localizados o adiposidad son continuos y progresivos.

Seleme agregó que muchas personas recuerdan hacerse los tratamientos al probarse la ropa de verano; aunque lo ideal es realizarlos durante todo el año, es cierto que aumentan las consultas en los meses previos y durante la temporada estival.

Reducir: las tecnologías más efectivas para eliminar grasa localizada

Entre los procedimientos más solicitados figura la criolipólisis selectiva. Según Seleme, es un tratamiento seguro y eficaz, probado internacionalmente, que destruye de forma selectiva las células grasas mediante frío controlado.

La especialista indicó que una sesión de aproximadamente 35 minutos puede destruir cúmulos de grasa localizada de manera no invasiva, con resultados visibles a partir de la tercera semana, especialmente en zonas como pantalón de montar, abdomen, flancos y brazos.

Romero añadió que, para quienes prefieren opciones no quirúrgicas, existen alternativas como el ultrasonido focalizado o la cavitación, que emplean ondas ultrasónicas para fragmentar las células grasas, mejorar el contorno corporal y reducir adiposidad localizada.

Las sesiones de ultrasonido suelen espaciarse entre siete y quince días, con un promedio de seis a ocho aplicaciones.

Para adiposidades localizadas resistentes, Seleme indicó que la lipoaspiración continúa siendo una opción de elección; sin embargo, cuando el paciente desea evitar cirugía, la criolipólisis suele ser la primera alternativa no invasiva.

Reafirmar y tensar: cómo mejorar la calidad y firmeza de la piel

La radiofrecuencia es una de las técnicas más utilizadas para reafirmar tejidos y mejorar la textura cutánea. Romero explicó que emplea energía térmica controlada para estimular las capas profundas de la piel y favorecer la formación de colágeno y elastina, lo que mejora firmeza y textura.

El protocolo habitual comprende entre seis y diez sesiones semanales, indicado para flacidez moderada y signos de envejecimiento cutáneo.

Otra herramienta es la estimulación muscular electromagnética de alta intensidad, que ayuda a tonificar músculo y quemar grasa, complementando el entrenamiento físico y mejorando el aspecto de grupos musculares complejos.

Las tecnologías combinadas están ganando espacio: la combinación de radiofrecuencia con crioterapia suma calor y frío localizado; la unión de radiofrecuencia y succión resulta útil en celulitis y laxitud al estimular colágeno y aumentar la circulación. Integrar ultrasonido permite abordar simultáneamente adiposidad localizada y celulitis.

Celulitis: abordajes integrales y nuevos tratamientos

El tratamiento de la celulitis debe personalizarse según el tipo y las características del tejido. Seleme afirmó que la celulitis no es un defecto sino una condición influida por hormonas, clima, estrés y la arquitectura subcutánea, por lo que el enfoque realista es tratar por capas y con combinaciones terapéuticas.

Para celulitis compacta, la especialista recomienda combinar radiofrecuencia y ondas de choque para reorganizar el colágeno y flexibilizar los septos fibrosos que producen los hoyuelos. En casos mixtos con adiposidad localizada, la criolipólisis actúa sobre los cúmulos grasos de forma focal.

Entre las novedades, Seleme mencionó tratamientos inyectables subcutáneos como Alidya, que apuntan a factores antes poco considerados, como la acumulación de hierro en el tejido adiposo. Según la especialista, estos protocolos contribuyen a normalizar el pH, mejorar la microcirculación, reducir edemas, estimular colágeno y aumentar elasticidad y firmeza, con resultados visibles en la textura y sensación de ligereza de las piernas.

Romero destacó también el uso de ondas de choque para desestructurar adiposidades organizadas y reducir su volumen, ayudando a que las células pierdan vacuolas grasas; resulta útil en adiposidad resistente y celulitis.

Complementos esenciales: drenaje linfático y hábitos diarios

El drenaje linfático, manual o mecánico, es un complemento importante para los tratamientos corporales.

Romero señaló que este procedimiento ayuda a disminuir la acumulación de líquidos, mejora la circulación, reduce edemas y aporta una sensación de ligereza, por lo que suele asociarse a otras terapias para potenciar resultados.

Ambos especialistas coincidieron en que mantener hábitos saludables es fundamental para optimizar y sostener los resultados. Recomiendan una alimentación equilibrada, adecuada hidratación, combinar ejercicio de fuerza y aeróbico, y asegurar un descanso reparador.

Además, destacar la importancia de dormir bien y manejar el estrés, ya que los desequilibrios hormonales derivados del agotamiento o la tensión pueden afectar tanto la grasa corporal como la calidad de la piel.

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