La actividad manufacturera en China cayó en enero, afectada por la entrada de algunos sectores en su temporada baja y por una demanda que sigue siendo débil. El índice gerente de compras (PMI) publicado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) se situó en 49,3 puntos, 0,8 puntos menos que en diciembre, prolongando la fase de contracción del sector.
En el PMI, valores por debajo de 50 indican contracción respecto al mes anterior. De los cinco subíndices, solo producción y plazos de entrega permanecieron en zona de expansión; nuevos pedidos, existencias de materias primas y empleo quedaron por debajo del umbral de 50.
Según Huo Lihui, portavoz de la ONE, la caída responde a la entrada de sectores en su estacionalidad baja y a una demanda efectiva insuficiente, aunque la producción industrial mostró aun así crecimiento.
Huo añadió que las expectativas empresariales se mantienen en terreno positivo, lo que indica que muchas compañías confían en una mejora del mercado en el corto plazo.
La ONE también publicó el PMI no manufacturero, que mide la actividad en servicios y construcción, y que retrocedió a 49,4 puntos en enero, entrando en zona de contracción.
En este segmento, la construcción se vio afectada por el frío y la cercanía del Año Nuevo lunar, con un subíndice de 48,8 puntos. El índice de servicios bajó ligeramente hasta 49,5 puntos, pese a la intensa actividad en el sector financiero.
El PMI compuesto, que combina manufactura y no manufactura, cayó a 49,8 puntos en enero, 0,9 puntos menos que en diciembre, mostrando una ralentización general de la economía china.
La ONE informó que el PMI se calcula a partir de encuestas mensuales a responsables de compras de empresas, abarcando fases como compras, producción y distribución en ambos sectores.
Reconocido internacionalmente, el PMI es un indicador líder para seguir tendencias macroeconómicas por su capacidad predictiva y de alerta temprana. El PMI compuesto refleja los cambios en la producción agregada de todos los sectores durante el periodo analizado, ofreciendo una visión global de la evolución económica.
Por otro lado, la producción industrial de China creció interanualmente un 5,9 % en 2025, una décima más que el año anterior. Sin embargo, la economía enfrenta problemas en la inversión: la inversión en activos fijos cayó un 3,8 %, tras un avance del 3,2 % en 2024, afectada sobre todo por la crisis prolongada del sector inmobiliario.
La inversión en el sector inmobiliario se contrajo un 17,2 % en ese periodo, profundizando una tendencia negativa que también se refleja en las ventas comerciales de inmuebles, cuyo área vendida disminuyó un 8,7 % interanual. La caída amplía un ciclo adverso que registró descensos de -24,3 % en 2022, -8,5 % en 2023 y -12,9 % en 2024.
Otros componentes de la inversión también empeoraron frente al año anterior: la inversión en manufactura avanzó solo un 0,6 %, frente al 9,2 % de 2024, y la inversión en infraestructura pasó de un aumento del 4,4 % a una caída del 2,2 %. Estos datos evidencian los desafíos para reactivar el consumo y sostener el crecimiento.
(Con información de EFE)


