En el sur de Brasil, en el estado de Río Grande do Sul y a pocos kilómetros de la frontera con Argentina, se encuentra Cândido Godói, un pequeño municipio que destaca por tener la mayor proporción de gemelos por habitante del mundo. Con algo más de 6.500 residentes, la localidad ha generado interés internacional y ha sido objeto de investigaciones y debates en ámbitos científicos, periodísticos e históricos.
El fenómeno ha atraído atención mediática y académica, así como diversas interpretaciones que combinan explicaciones genéticas, históricas y rumorología relacionada con el nazismo.
El fenómeno gemelar de Cândido Godói
En Cândido Godói, aproximadamente uno de cada diez embarazos desemboca en el nacimiento de gemelos, una tasa que supera con creces el promedio nacional de Brasil, cercano al 1%. A modo de comparación, en muchos países la frecuencia de nacimientos gemelares es de alrededor de uno por cada 80 embarazos. En zonas concretas del municipio, como Linha de São Pedro, la incidencia es particularmente alta: de unas 80 familias, alrededor de 40 han registrado gemelos.
Según registros municipales, el 35% de los partos registrados entre 1959 y 2014 fueron gemelares. En 2015, la BBC informó la existencia de al menos 90 pares de gemelos en la localidad, cifra que representaría casi el 3% de la población.
El contraste se acentúa frente a otros lugares conocidos por su alta tasa de gemelos, como Igbo-Ora en Nigeria o Kodinhi en India, aunque ninguno alcanza los porcentajes observados en Cândido Godói. Además, muchos de los gemelos locales presentan rasgos físicos llamativos, como cabello rubio y ojos claros, lo que ha alimentado más curiosidad sobre el origen del fenómeno.
Teorías y leyendas
La fama de Cândido Godói no solo se basa en las cifras, sino también en relatos y conjeturas que han circulado entre lugareños y en los medios. Una de las teorías más difundidas y controvertidas surgió con la publicación en 2009 del libro Mengele: el Ángel de la Muerte de Sudamérica, del periodista e historiador argentino Jorge Camarasa.
En su trabajo, Camarasa plantea la hipótesis de que Josef Mengele, el médico nazi conocido por sus experimentos con gemelos en Auschwitz, podría haber continuado actividades relacionadas con gemelos tras huir a Sudamérica.
El autor recoge testimonios de residentes que afirmaban que en la década de 1960 un médico extranjero, identificado por algunos como Mengele, visitaba fincas de la región, atendía a mujeres embarazadas y les suministraba tratamientos o fármacos que entonces resultaban novedosos. Camarasa señala declaraciones de personas que mencionaron que aquel médico siguió embarazos, aplicó medicamentos y habló incluso de inseminación artificial.
Según la tesis del periodista, a partir de la supuesta llegada de este individuo en 1963 comenzó a observarse un incremento en los partos gemelares.
El “efecto fundador” y la genética como explicación
Ante las hipótesis sobre experimentos externos, estudios científicos más recientes han planteado una explicación genética conocida como “efecto fundador”. La genetista Lavinia Schuler-Faccini, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, investigó la genealogía y la composición genética de la población de Cândido Godói.
El equipo de Schuler-Faccini analizó a varias madres de la comunidad y detectó la presencia de un marcador genético que, aunque no determina de forma absoluta la ocurrencia de gemelos, puede aumentar la probabilidad de embarazos gemelares. Asimismo, el trabajo sugiere que la endogamia y los estrechos lazos familiares entre descendientes de colonos alemanes han contribuido a la persistencia de ese rasgo en la población local.
El estudio realizado por Schuler-Faccini y la bióloga molecular Ursula Matte incluyó el análisis de más de 6.600 actas bautismales comprendidas entre 1959 y 2008. Identificaron 91 pares de gemelos y un caso de trillizos, y no hallaron un incremento abrupto en la tasa de gemelos durante los años en que Mengele supuestamente habría estado en la zona. Tampoco observaron diferencias significativas entre los periodos 1927-1958 y 1959-2008, según se consignó en publicaciones indexadas.
“La mayoría de los gemelos que observamos en Cândido Godói aparecen agrupados en familias y este patrón se mantiene desde hace mucho tiempo, anterior a la llegada de Mengele. Esto apunta a un factor genético. No tiene que ver con los nazis”, señaló Matte.
Con el tiempo se han propuesto otras posibles explicaciones, como factores ambientales o la calidad del agua, pero hasta ahora la hipótesis genética es la que ha contado con mayor respaldo científico.


