8 de febrero de 2026
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Por qué el WiFi va lento de noche y cómo evitarlo

La reducción de velocidad del WiFi por la noche es un problema habitual para muchas personas. Justo cuando se quiere ver una serie, jugar en línea o hacer una videollamada, la conexión puede volverse inestable y lenta.

No suele deberse a una única causa, sino a varios factores que se combinan en las horas nocturnas. Afortunadamente, muchas de esas causas pueden mitigarse con medidas sencillas.

Por qué el WiFi en la noche suele funcionar más lento

Un factor clave es la congestión de la red. Entre las 19:00 y las 23:00 la mayoría de los usuarios está en casa y conectan al mismo tiempo televisores inteligentes, consolas, ordenadores y teléfonos para ver contenido, descargar archivos o realizar videollamadas.

La infraestructura que distribuye los datos tiene una capacidad limitada, por lo que cuando muchos vecinos usan la red a la vez, el ancho de banda disponible por usuario disminuye. Es parecido a que baja la presión del agua cuando todos abren el grifo al mismo tiempo.

Informes de organismos como la CNMC y análisis de plataformas como Speedtest Intelligence muestran que la velocidad media de descarga en fibra puede caer entre un 20% y un 25% durante las horas punta en áreas con alta densidad de población.

Esta pérdida de rendimiento puede observarse tanto en conexiones por cable Ethernet como en WiFi, lo que indica que a menudo la causa está en la saturación de la red del proveedor y no solo en el router doméstico.

Además de la congestión exterior, dentro de cada vivienda los dispositivos compiten por el ancho de banda. Por la noche es habitual que teléfonos, tabletas y otros equipos se pongan a cargar y a sincronizar datos.

Muchos dispositivos están configurados para realizar copias de seguridad en la nube o descargar actualizaciones automáticamente cuando detectan una red WiFi y alimentación eléctrica.

Esos procesos en segundo plano consumen capacidad de subida y bajada, reduciendo el rendimiento para otras actividades. Al mismo tiempo, la presencia de múltiples routers en el vecindario aumenta las interferencias.

El espacio inalámbrico se llena de señales y el ruido electromagnético afecta especialmente a la banda de 2,4 GHz, más utilizada y, por tanto, más propensa a congestión.

Cuando varios routers operan en el mismo canal se genera competencia por el espectro, lo que puede provocar cortes, pérdidas de paquetes y lentitud. El problema empeora si el router es antiguo y no está preparado para manejar el número actual de dispositivos domésticos.

Cómo mejorar el rendimiento del WiFi en la noche

Aunque no se puede controlar la demanda del vecindario, hay varias acciones que ayudan a optimizar la red doméstica y a reducir el impacto de la congestión nocturna.

Reiniciar el router con regularidad es una medida sencilla y efectiva: limpia la memoria del equipo y, en muchos modelos, hace que busque automáticamente un canal menos saturado. Si el router lo permite, acceder a la configuración y cambiar manualmente el canal (1, 6 u 11 en 2,4 GHz) puede mejorar la situación.

Si el router y los dispositivos son compatibles, usar la banda de 5 GHz suele ofrecer mayor velocidad y menor saturación, aunque con menor alcance y peor penetración de paredes. Para casas grandes, una red WiFi Mesh puede mejorar la cobertura y gestionar mejor el tráfico.

Colocar el router en una posición central y elevada, alejándolo de obstáculos y dispositivos que generen interferencias, ayuda a optimizar la señal. Limitar los dispositivos conectados o programar actualizaciones y copias de seguridad fuera de las horas punta también contribuye a mantener más ancho de banda disponible para las tareas que se realizan por la noche.

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