Las fuerzas militares israelíes informaron que cuatro combatientes armados salieron de un túnel en el sur de Gaza y atacaron a sus tropas, lo que describieron como una “violación flagrante” del cese del fuego. El suceso ocurrió en la zona de Rafah, área que quedó bajo control israelí tras una retirada parcial detrás de la llamada “Línea Amarilla” acordada con mediación estadounidense.
El ejército aseguró que ningún soldado resultó herido y que mantiene operaciones en la zona para localizar y neutralizar a los combatientes en la red de túneles. La Brigada Ezzedine al-Qassam, brazo armado de Hamas, calificó la acción como un acto de “resistencia heroica” y dijo que sus miembros prefirieron la muerte a la rendición en el valle asediado de Rafah.
Aunque rige una tregua, la violencia continúa en el territorio palestino. Las autoridades sanitarias de Gaza, administradas por Hamas, reportaron seis muertes por disparos israelíes en distintos incidentes no relacionados con el túnel, entre ellas cuatro personas en un ataque aéreo contra un apartamento en Ciudad de Gaza. Ese organismo contabilizó 581 fallecidos desde el inicio del alto el fuego el 10 de octubre; el ejército israelí reconoció la muerte de cuatro de sus soldados en ese periodo.
En semanas recientes, las fuerzas israelíes han emprendido nuevas oleadas de ataques argumentando reiteradas infracciones del frágil acuerdo. El miércoles pasado, las autoridades de salud de Gaza informaron 24 muertos por bombardeos israelíes, mientras que las Fuerzas de Defensa de Israel dijeron que la operación respondía a heridas sufridas por uno de sus oficiales por disparos enemigos.
La situación en Rafah también ha estado marcada por la reapertura parcial del paso fronterizo hacia Egipto, el único acceso de Gaza al exterior que no depende de Israel. Tras el control israelí en mayo de 2024, el cruce permaneció cerrado hasta una reanudación limitada que permitió la salida de unas 180 personas, principalmente pacientes y sus familiares, aunque la entrada de ayuda humanitaria sigue restringida.
El acuerdo de cese del fuego prevé una retirada militar israelí gradual y la desmilitarización de Gaza, incluido el desarme de Hamas. El grupo ha señalado que entregar las armas es una línea roja, si bien ha insinuado la posibilidad de transferir su arsenal a una futura autoridad palestina. Según estimaciones israelíes, Hamas tendría alrededor de 20.000 combatientes activos y unas 60.000 armas tipo Kalashnikov en el enclave.
Un comité tecnocrático palestino asumió la administración provisional de Gaza, pero siguen las dudas sobre su capacidad y mandato para llevar a cabo la desmilitarización y consolidar el control del territorio.
(Con información de AFP)

