Tras el nacimiento de su tercer hijo, Sebastián Graviotto publicó un mensaje emotivo que conmovió a sus seguidores. Debido a compromisos laborales en el exterior, no pudo estar presente en el parto; desde allí compartió palabras íntimas en las que expresó orgullo, amor y también cierta culpa por la distancia.
El posteo fue leído como una respuesta a las críticas que surgieron al conocerse que no llegaría a tiempo para el nacimiento. Graviotto optó por mostrarse vulnerable y señaló el costo personal que implican algunas decisiones laborales. Antes del parto, Juana Repetto había aclarado que la ausencia del padre se debía a que él estaba trabajando fuera del país y que no era una determinación suya: “Es una decisión cien por ciento de él, de sus necesidades laborales y de lo que él cree, puede o desea hacer”, dijo, descartando conflictos de pareja relacionados con el hecho.
Con el bebé en brazos, el mensaje funcionó como una presencia simbólica desde la distancia: fue celebrado por muchos y también generó opiniones contrapuestas. En conjunto, la situación quedó marcada por la emoción, el trabajo y las decisiones personales que a veces obligan a vivir la paternidad desde lejos. La nota fue publicada en Revista Paparazzi.

