En París, un joven identificado como Quentin, de 23 años, fue hospitalizado y permanece en estado crítico luego de ser agredido por un grupo señalado como integrantes de Antifa, según indicaron fuentes policiales a la cadena francesa BFMTV.
El incidente se produjo en las inmediaciones del Instituto de Estudios Políticos de Lyon, donde se desarrollaba una conferencia y se registró una confrontación que derivó en la agresión.
Según el relato de los hechos, la secuencia se originó tras una protesta frente a la conferencia de Rima Hassan, en la que el colectivo Némésis mostró una bandera contra el “islamo-gauchismo”.
Quentin formaba parte de un grupo de voluntarios que actuaban como servicio de orden para las personas presentes y fue atacado al retirarse del lugar. Fuentes indican que ninguna persona del grupo contrario resultó lesionada, mientras que Quentin recibió múltiples golpes cuando ya estaba en el suelo.
En relación con el caso, el diputado Laurent Jacobelli, de Agrupación Nacional (RN), afirmó: “Es el linchamiento y la eliminación de un militante por un grupo (anti) fascista”.
Jacobelli también cuestionó el uso del término “ultragauche”, sosteniendo que se trata de una acción organizada de extrema izquierda y vinculándola a figuras como el diputado Raphaël Arnault.
La fiscalía de Lyon abrió una investigación por “violencias agravadas”, que fue encomendada a la dirección interdistrital de la policía nacional.
En el plano político, representantes de distintos partidos reaccionaron de inmediato ante los hechos.
Sarah Knafo, eurodiputada de Reconquête!, transmitió mensajes de apoyo a la víctima y al colectivo Némésis y difundió imágenes en las que aparecen Rima Hassan, el diputado Raphaël Arnault y miembros de La Jeune Garde de Lyon, señalados como responsables de la agresión. Knafo declaró: “La extrema izquierda mata”.
El presidente de Reconquête!, Éric Zemmour, expresó su solidaridad con Quentin y reclamó el esclarecimiento del suceso. El presidente de Agrupación Nacional (RN), Jordan Bardella, calificó los hechos como “de una gravedad extrema” y pidió la movilización de toda la clase política, además de instar a la disolución de La Jeune Garde.
Bardella añadió que “la impunidad de la extrema izquierda debe terminar” y exigió sanciones ejemplares para los responsables.
Jean-Michel Aulas, aspirante a la alcaldía, manifestó que “nada puede justificar que un joven termine entre la vida y la muerte por enfrentamientos políticos” y expresó su apoyo a la familia de la víctima.
El alcalde de Lyon, Grégory Doucet, del partido ecologista EELV, condenó los hechos y mostró su apoyo a Quentin y a sus allegados.
Una diputada de La Francia Insumisa (LFI) emitió un comunicado en el que lamentó la gravedad de la situación, expresó solidaridad y expresó que aguardará los resultados de la investigación.
El ministro de Enseñanza Superior, Philippe Baptiste, calificó lo ocurrido como “violencia insoportable”, transmitió su apoyo a los familiares de Quentin y pidió calma, además de solicitar a las autoridades universitarias que refuercen la seguridad en el contexto preelectoral.
Con información de Le Figaro y Le Journal du Dimanche

