El clásico entre Gimnasia y Estudiantes terminó 0-0 y dejó sensaciones encontradas en ambos equipos. En su primer empate como entrenador del Lobo, Luis “Lucho” Zaniratto evaluó el partido señalando que el equipo intentó jugar con orden y salir rápido de contra, que en algunas situaciones funcionó y en otras no, y que fue un encuentro parejo, similar al de la semifinal que había terminado a favor del rival.
Zaniratto explicó que, junto a su cuerpo técnico, buscó equilibrio táctico y agresividad, modificando el dibujo para evitar que Nacho Fernández quedara siempre marcado por los volantes de Estudiantes y para tener una mejor cobertura defensiva. Reconoció que el planteo no fue malo frente a un rival con jugadores veloces y manejo de pelota, y afirmó que, aunque no buscaban el empate, el punto suma y hay que seguir trabajando.
Sobre las ocasiones, dijo que Estudiantes tuvo dos o tres claras y Gimnasia generó chances con Chelo Torres y Manu Panaro; en su opinión el partido fue parejo y quizá el adversario fue un poco mejor en algunos tramos. Al referirse a un episodio al final del primer tiempo con hinchas de la platea, admitió que debe aprender a manejar ese tipo de situaciones y que a veces la bronca de afuera se descarga con el plantel.
Los cambios realizados durante el partido tuvieron la intención de renovar energías y de aportar velocidad para acercarse más al arco contrario. Respecto al arquero Insfrán, Zaniratto dijo que mantiene plena confianza en él pese a algunos errores puntuales, que deberá corregir como el resto del equipo, y valoró que en el partido volvió a mostrar su nivel. En conjunto, consideró que el equipo hizo un buen partido frente a un rival que domina la pelota y obliga a tener paciencia y a achicar espacios.

