21 de febrero de 2026
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Dieter Lamlé: acuerdo UE‐Mercosur beneficia a empresas y consumidores

La guerra entre Rusia y Ucrania transformó de manera profunda el panorama de seguridad en Europa y llevó a Alemania a lanzar un plan de inversiones sin precedentes para sus Fuerzas Armadas. Además, las sanciones contra el Kremlin y la interrupción de lazos con Moscú obligaron a diversificar proveedores energéticos, donde Argentina podría jugar un papel relevante como exportador de gas natural licuado.

En paralelo, para fortalecer la competitividad industrial, el sector privado alemán presentó la iniciativa Made for Germany, que reúne a 114 empresas y contempla inversiones por más de 730.000 millones de euros en los próximos años. Un sector central en ese proceso es el automotriz, que demanda una reconversión urgente orientada a la innovación tecnológica, la reducción de emisiones y el desarrollo de vehículos más sostenibles.

Comercio bilateral: perspectivas positivas y moderado optimismo

“El acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur reducirá sustancialmente los aranceles en el 90% de los grupos de productos y será beneficioso para las empresas alemanas y argentinas”, destacó el embajador Dieter Lamlé en diálogo con DEF.

La firma del acuerdo en Asunción, el 17 de enero, fue calificada como un “acontecimiento histórico”, aunque su aplicación quedó condicionada por la decisión del Parlamento Europeo de someterlo al examen del Tribunal de Justicia de la UE. Según Lamlé, la aplicación provisional es jurídicamente factible aun sin el consentimiento del Parlamento Europeo y Alemania apoya esa vía para generar efectos económicos positivos a la brevedad.

–¿Cuál es el impacto de este acuerdo en el comercio entre los dos bloques y en el intercambio entre Alemania y Argentina?

–En un contexto de creciente incertidumbre geopolítica, resulta clave que la UE y el Mercosur mantengan una relación de cooperación basada en reglas comunes. El acuerdo aportará beneficios como mayor protección de la propiedad intelectual, seguridad jurídica y diversificación de las cadenas de suministro. Además, los consumidores argentinos podrían acceder a una mayor variedad de productos en determinados rubros, donde hoy la oferta y los precios son limitados.

–¿Qué ventajas tendrán las empresas alemanas y argentinas?

–Para la industria, las empresas alemanas tendrán más oportunidades de competir ofreciendo productos de calidad para procesos productivos argentinos y bienes finales de marcas reconocidas. A su vez, productos argentinos con estándares altos podrán encontrar nuevos compradores en Europa, ampliando la oferta en sectores de insumos y bienes intermedios con mayor valor tecnológico e innovador.

–Las empresas alemanas representan el 2,7% de la inversión extranjera directa en Argentina. ¿Cómo ven la situación actual del país y las perspectivas de negocio?

–Observamos un aumento en las consultas de compañías alemanas que aún no están presentes y buscan abrir mercados y socios comerciales. La Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana (AHK) realiza desde hace nueve años una encuesta entre empresas alemanas en Argentina; los primeros resultados anticipan un incremento de facturación y rentabilidad en 2026 respecto de 2025. Los planes de inversión son moderados e incluyen mayor capital de trabajo, inversión en activos fijos y tecnología. Al mismo tiempo, las empresas reclaman simplificación tributaria, un plan económico claro y estable que incentive la inversión, y mejoras en infraestructura y logística que faciliten el crecimiento.

Alemania: modernización de las FF.AA. y diversificación de los suministros energéticos

–Alemania ha decidido realizar un histórico cambio de rumbo en el sector de la Defensa y apunta a modernizar sus FF.AA. ¿Cuáles son los objetivos?

–El Gobierno federal está reforzando la dotación de personal para alinearse con los objetivos de la OTAN: el personal pasará de los 180.000 efectivos actuales a 260.000 en 2035, además de mantener más de 200.000 reservistas. La modernización abarca Ejército, Armada y Fuerza Aérea con la compra de tanques, aviones, buques y submarinos, junto con drones, sistemas de defensa contra drones, digitalización e interconexión de fuerzas, capacidades de defensa aérea, ataques de precisión a gran distancia e inversiones en capacidades espaciales.

–Las sanciones contra Rusia también han tenido un impacto en materia energética. ¿Cuál es la hoja de ruta para diversificar sus proveedores y qué rol puede jugar Argentina?

–Alemania considera riesgoso depender de un solo proveedor. Con la estrategia RePowerEU, la UE dio por finalizadas las importaciones energéticas desde Rusia: se logró prácticamente con el carbón, casi con el petróleo y se espera poner fin a las importaciones de gas a fines de 2027. En este marco, la empresa alemana SEFE (Securing Energy for Europe) firmó un acuerdo con Southern Energy para adquirir GNL producido en Argentina. El proyecto prevé el suministro de 2 millones de toneladas anuales y equivale al 80% de la capacidad del primer buque de licuefacción que entraría en servicio en septiembre de 2027.

–Alemania también tiene objetivos muy ambiciosos con respecto a la transición energética y las fuentes renovables. ¿Cómo puede contribuir Argentina a esta agenda y qué condiciones necesitan los inversores?

–Las renovables y el hidrógeno verde son esenciales para la descarbonización industrial. Argentina posee recursos significativos y un fuerte potencial para producir y exportar hidrógeno verde, lo que le permitiría convertirse en proveedor internacional de energía de bajas emisiones. Las empresas alemanas ya presentes cubren toda la cadena de valor y tienen proyectos relevantes en cartera. Para atraer y consolidar inversiones se necesita, entre otras medidas, un marco legal específico para las renovables y el mercado del hidrógeno que ofrezca claridad y seguridad a las matrices europeas y alemanas.

Made for Germany, competitividad industrial e innovación en el sector automotriz

–¿En qué consiste la iniciativa Made for Germany?

–Es una iniciativa del sector privado alemán destinada a fomentar el diálogo con los responsables políticos e impulsar reformas orientadas al desarrollo y al crecimiento económico. Reúne a 114 empresas e inversores de distintos sectores —incluyendo Siemens, Mercedes Benz, SAP y Deutsche Bank— y contempla inversiones por un total de 735.000 millones de euros hasta 2028. Esa cifra abarca capital, gasto en I+D y compromisos de inversores internacionales.

–En Europa se ha debatido recientemente sobre la transformación de la industria automotriz y la prohibición de los motores a combustión, que estaba prevista para 2035 y finalmente se ha postergado. ¿Cuál es la posición del gobierno alemán?

–La industria automotriz es clave para la prosperidad, el empleo y la innovación en Europa. Para garantizar su competitividad en un horizonte de neutralidad climática se requiere un enfoque integral que combine protección ambiental, fortaleza industrial e innovación tecnológica. La movilidad eléctrica es central, pero también se demanda flexibilidad para admitir distintas vías de innovación. Por eso el gobierno alemán propone que, desde 2035, además de vehículos puramente eléctricos puedan matricularse en la UE automóviles con otras soluciones de propulsión, como híbridos enchufables, eléctricos con prolongador de autonomía y motores de combustión altamente eficientes, junto con incentivos para estimular la demanda de vehículos de bajas emisiones.

Histórico vínculo cultural y la cooperación científica como “pilar del vínculo bilateral”

Los vínculos germano-argentinos se conmemoraron especialmente en 2025: los 200 años de inmigración alemana en Argentina se plasmaron en murales en las calles Olleros y Villanueva, en el barrio de Belgrano, donde está la sede diplomática. La celebración permitió al embajador Dieter Lamlé visitar numerosas comunidades en el interior del país.

–¿Qué pudo recoger de sus visitas a las comunidades de descendientes residentes en el país?

–Más de un millón de argentinos y argentinas tienen raíces alemanas. En provincias como Entre Ríos y Misiones, uno de cada tres habitantes tiene origen alemán. Las actividades del bicentenario mostraron la huella cultural, económica y política que dejó esa inmigración. Muchos descendientes de alemanes del Volga contribuyen de manera destacada a la preservación de tradiciones locales.

–En el plano universitario y científico, existen también numerosos programas de intercambio entre instituciones argentinas y alemanas. Un ejemplo de ello es el Instituto Max-Planck, presente en nuestro país.

–La cooperación científica y académica es un pilar central de las relaciones bilaterales. Incluye más de 300 acuerdos universitarios y abarca múltiples disciplinas. En Argentina, la Sociedad Max-Planck —una institución de investigación básica de reconocido prestigio con 31 premios Nobel asociados— cuenta con el único instituto asociado en la región: el Instituto de Investigación en Biomedicina de la Universidad de Buenos Aires. Además, la Sociedad Max-Planck mantiene vínculos con 18 grupos de investigación argentinos y ha publicado más de 1.200 trabajos académicos conjuntos.

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