En el marco del 50o aniversario del golpe de 1976, la discusión sobre el significado del Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia derivó en un nuevo episodio de confrontación política en redes sociales. El conflicto se originó a partir de un proyecto impulsado por La Libertad Avanza para modificar el nombre del feriado, lo que motivó un cruce público entre referentes del Frente Renovador y la diputada libertaria Lilia Lemoine.
La diputada Karen Reichardt publicó una iniciativa para que el 24 de marzo pase a denominarse “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia Completa”, argumentando que “la forma en que el Estado nombra la historia importa” y que no es posible una memoria plena sobre relatos parciales.
La propuesta provocó diversas reacciones. Entre ellas, el diputado nacional Sebastián Galmarini respondió de manera contundente y crítica a la iniciativa.
Sería gracioso si no fuera porque das vergüenza y lástima.
— Sebastian Galmarini (@SebasGalmarini) March 24, 2026
Aunque Reichardt no respondió directamente, Lilia Lemoine intervino para atacar al dirigente massista, acusándolo a él y a su espacio político de irregularidades y cuestionando la conducta de sus referentes.
En su respuesta, Lemoine sostuvo además que la reacción del rival se limitaba a descalificar y atacar a mujeres de La Libertad Avanza y criticó a quienes actúan como voceros del espacio contrario.
Minutos después intervino la senadora bonaerense Malena Galmarini, que respondió a Lemoine cuestionando su credibilidad y la de sus allegados, y realizando imputaciones sobre supuestas vinculaciones e irregularidades.
La senadora cerró su intervención defendiendo a su espacio político y a su líder, Sergio Massa, y subrayando la participación de este en las conmemoraciones públicas del día.
Lemoine volvió a responder con otro mensaje, en el que reiteró críticas a la gestión y a figuras vinculadas al Frente Renovador, y afirmó su respaldo a Javier Milei.
El intercambio tuvo lugar en una jornada de conmemoración del 24 de marzo y ejemplifica cómo, en un contexto sensible para la memoria histórica, las diferencias políticas se trasladaron a las redes sociales con un fuerte intercambio de acusaciones y descalificaciones.





