La Guardia Revolucionaria de Irán informó haber atacado y alcanzado varios objetivos en Israel y en países del Golfo Pérsico en el vigesimosexto día del conflicto en Medio Oriente. Según el organismo, se emplearon drones y misiles contra la base Al-Azraq en Jordania, la base Sheikh-Isa en Bahréin y las bases Alí al Salem y Arifjan en Kuwait, en lo que describieron como la oleada número 79 de bombardeos desde el inicio del enfrentamiento.
En un comunicado difundido por la agencia Tasnim, las autoridades iraníes indicaron que los ataques se dirigieron a centros “estratégicos, militares y de seguridad” en el norte de Israel y que las operaciones incluyeron “ataques continuos de misiles” coordinados con el grupo Hezbollah.
La Guardia Revolucionaria afirmó que una nueva andanada de misiles alcanzó más de 70 puntos en localidades como Haifa, Dimona y Khadra. También aseguró haber impactado un avión F-18 estadounidense y el portaviones Abraham Lincoln, afirmaciones que fueron negadas por el Comando Central de Estados Unidos.
Desde el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, se han registrado bombardeos cruzados entre Irán, Israel, Líbano y países del Golfo de forma constante. En la madrugada del jueves, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) detectaron varios ataques procedentes de Irán sin que se reportaran heridos. Bahréin y Emiratos Árabes Unidos informaron haber interceptado drones.
En medio del intercambio de ataques, las autoridades iraníes reconocieron que están evaluando una propuesta de Estados Unidos para poner fin al conflicto, pero negaron la existencia de negociaciones directas y afirmaron que no iniciarán un diálogo formal mientras continúen las operaciones militares.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, explicó que los contactos se realizan a través de intermediarios y que cualquier decisión sobre la propuesta será adoptada por las máximas autoridades del régimen.
“Esto no significa negociaciones con Estados Unidos”, declaró Araqchi, y añadió que Washington ha transmitido planteos por medio de mensajes indirectos cuyo contenido ya fue elevado a los niveles superiores del régimen. “Han presentado ideas en sus mensajes que fueron trasladadas a las autoridades, y si es necesario, se anunciará una postura”, sostuvo.
La posición oficial de Teherán mantiene abiertos canales de comunicación, pero no reconoce la existencia de un proceso de diálogo formal, en un contexto de ofensiva impulsada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump que busca imponer condiciones para un posible acuerdo. Pakistán ofreció su territorio para acoger negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Fuentes vinculadas a la propuesta estadounidense señalaron que el plan incluiría la eliminación de reservas de uranio altamente enriquecido, la suspensión de actividades nucleares sensibles, restricciones al desarrollo de misiles balísticos y la reducción del apoyo a grupos aliados en la región.
La Casa Blanca no confirmó esos puntos, aunque reiteró la existencia de contactos. La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, afirmó que el canal de comunicación sigue activo: “Las conversaciones continúan. Son productivas”, dijo en una conferencia de prensa, y advirtió sobre la posibilidad de acciones adicionales si no hay cambios en la postura iraní. También afirmó que, de no producirse avances, la Administración estaría dispuesta a intensificar la presión militar.
Tras esas declaraciones, el presidente de Estados Unidos asistió a una cena de recaudación de fondos del Partido Republicano y respondió a afirmaciones de líderes iraníes sobre la negativa de Teherán a negociar con Estados Unidos e Israel para poner fin al conflicto.
Según Trump, los dirigentes iraníes “quieren llegar a un acuerdo a toda costa, pero tienen miedo de decirlo porque creen que su propio pueblo los matará”. Además, sostuvo que los demócratas intentan “desviar la atención” del éxito que, en su opinión, ha tenido la operación militar estadounidense.
En ese sentido, el presidente agregó que, aunque Irán estaría dispuesto a negociar, sus líderes temen hacerlo públicamente por temor a represalias internas y externamente, y dijo que nunca hubo un líder que deseara menos ese cargo que el de Irán, en alusión a la figura al frente del régimen.
(Con información de EFE)



