Peter Magyar, elegido recientemente primer ministro de Hungría, realizará este miércoles su primera visita oficial a los jefes de la Unión Europea en Bruselas tras su triunfo electoral, con la intención de poner fin a la larga etapa de Viktor Orbán, que gobernó el país por más de 15 años.
El nuevo mandatario pretende abrir una fase de cooperación con las instituciones europeas que podría traducirse en la liberación de miles de millones de euros de fondos para Hungría.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró la victoria de Magyar y dijo que su llegada fortalece la unidad del bloque. Los líderes de la UE destacaron que el resultado electoral pone fin a 16 años de un gobierno húngaro alineado con Moscú y frecuentemente crítico con Bruselas.
Aunque Magyar asumirá oficialmente el cargo el mes que viene, su equipo ya sostuvo dos rondas de negociaciones con altos funcionarios europeos para reincorporar a Hungría al núcleo del bloque, tras años de disputas que paralizaron iniciativas clave, entre ellas los desembolsos destinados a Ucrania. El eurodiputado Daniel Freund destacó a la AFP el nivel inusual de compromiso mostrado por un ejecutivo que aún no ha asumido.
Durante la jornada, Magyar se reunirá con von der Leyen y con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, para avanzar en la agenda de reformas exigida por Bruselas. El nuevo gobierno busca la liberación de unos 18.000 millones de euros en fondos congelados durante la gestión de Orbán por preocupaciones sobre el estado de derecho.
Magyar subrayó la urgencia de ejecutar las reformas necesarias, ya que Hungría dispone hasta finales de agosto para concretarlas y así asegurar otros 10.000 millones de euros en fondos de recuperación cuyo plazo vence en esa fecha.
Funcionarios de la UE estiman que la supermayoría parlamentaria lograda por Magyar facilitará la aprobación de las leyes requeridas. “Queremos colaborar de forma muy estructurada y específica con el nuevo gobierno húngaro para asegurarnos de que, en la fase más temprana posible, se tomen todas las medidas necesarias”, afirmó el portavoz comunitario Olof Gill.
Entre las primeras medidas que Bruselas podría desbloquear figura un préstamo preferencial de 16.000 millones de euros para defensa, que había sido retenido durante el enfrentamiento con Orbán antes de las elecciones.
Mientras se definen las reformas exigidas a Hungría, los líderes de la Unión Europea también contemplan un nuevo enfoque respecto a Ucrania. La derrota de Orbán ya permitió destrabar algunos de los principales puntos de fricción dentro del bloque.
La semana pasada, la UE aprobó un importante préstamo para Ucrania y un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, medidas que Hungría había bloqueado durante meses bajo el gobierno anterior.
Los socios europeos esperan que Peter Magyar desbloquee los fondos de la UE destinados a apoyar a Ucrania y que levante el veto húngaro que impedía el avance del país en su proceso de acercamiento al bloque. Funcionarios comunitarios sostienen que Ucrania merece progresar, aunque reconocen que las principales potencias europeas no planean una integración plena a muy corto plazo.
En Bruselas confían en que Magyar, que trabajó en la órbita de Orbán antes de distanciarse, marque el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre Hungría y la UE, aunque insisten en esperar hechos concretos antes de celebrar cambios profundos. “Por ahora, habrá que esperar y ver”, resumió un diplomático de la UE bajo anonimato. (Con información de AFP)

