19 de mayo de 2026
Buenos Aires, 17 C

Schwarzenegger explica por qué entrena a diario a casi 80 años

Cada mañana, sin importar molestias o imprevistos, Arnold Schwarzenegger sale a entrenar.

No lo hace para reencontrar el físico de sus años como Mister Olympia ni por exigencias del cine, sino por una razón sencilla y persistente: “Consigo una victoria cada día”, escribió en su blog. A sus 78 años —casi 79— mantiene una rutina de ejercicio que desafía la idea de que en la tercera edad debe primar la inactividad.

Schwarzenegger, referente del fisicoculturismo, explica que el movimiento diario le permite constatar su avance. “No tiene por qué ser grande. Solo tiene que ser real. Cuando la gente me pregunta por qué sigo entrenando a los 78 años, esa es la verdadera respuesta… La victoria diaria”, señaló.

Su testimonio se suma a la creciente evidencia científica y a las recomendaciones de expertos y figuras públicas sobre los beneficios del ejercicio en la vejez.

Por qué Schwarzenegger sigue entrenando a los 78 años

Hoy sus sesiones son más sensatas y adaptadas: evita impactos fuertes, utiliza máquinas y prioriza ejercicios funcionales que preservan fuerza sin sobrecargar articulaciones. Su enfoque se basa en la constancia más que en la intensidad: seguir día a día, semana tras semana, como una transformación a largo plazo en lugar de un cambio rápido.

Esta actitud refleja una visión práctica del envejecimiento: no se trata de dejar de entrenar, sino de redefinir el propósito del ejercicio para mantener la salud y la movilidad a lo largo del tiempo.

El ejercicio físico como clave para frenar el envejecimiento

La comunidad científica respalda la relación entre actividad física y longevidad. El cardiólogo y genetista Eric Topol afirma que “la actividad física es la única costumbre que muestra un efecto concreto sobre el envejecimiento del cuerpo”.

Topol sostiene que una rutina activa ayuda a prevenir enfermedades frecuentes en adultos mayores, como cáncer, enfermedades cardíacas y trastornos neurodegenerativos.

Recomienda, como referencia, al menos 30 minutos de ejercicio cinco veces por semana, aunque advierte que incluso dos sesiones semanales ya pueden producir mejoras notables. También subraya la importancia de trabajar la musculatura y la fuerza de prensión para contrarrestar el deterioro físico asociado a la edad.

Qué dice la ciencia sobre el ejercicio aeróbico y la longevidad

El neurocientífico Andrew Huberman, de la Universidad de Stanford, coincide en que el ejercicio regular es clave para una vida saludable. Señala que las estrategias enfocadas en la longevidad buscan reducir la inflamación crónica mediante alimentación y ejercicio, combinando entrenamiento de fuerza con actividad aeróbica para preservar la salud metabólica y cardiovascular.

Huberman recomienda entre 150 y 200 minutos semanales de ejercicio aeróbico en “zona 2” (al 60–70% de la frecuencia cardíaca máxima), ritmo que se alcanza con caminatas rápidas, trote ligero o bicicleta moderada. Practicar cardio en zona 2 habitualmente mejora la resistencia, acelera la recuperación y reduce el riesgo de lesiones, y facilita mantener la actividad a largo plazo.

Cómo el entrenamiento de fuerza rejuvenece el cerebro

Un estudio internacional publicado en GeroScience halló que el entrenamiento de fuerza puede reducir la edad cerebral entre 1,4 y 2,26 años en adultos mayores. La investigación, con 309 participantes de 62 a 70 años, empleó “relojes cerebrales” basados en resonancias magnéticas funcionales para estimar la edad biológica del cerebro.

Solo los sujetos que realizaron rutinas de fuerza mostraron una reducción significativa de la edad cerebral; el grupo sedentario no registró mejoras. Además, el entrenamiento fortaleció la conectividad funcional de la corteza prefrontal, importante para la atención y el control ejecutivo.

Consejos prácticos para entrenar después de los 60

Los especialistas recomiendan adaptar las rutinas a las capacidades personales: evitar ejercicios de alto impacto, priorizar la funcionalidad y la seguridad, y dar prioridad al movimiento diario por sobre la intensidad puntual. La constancia es el factor más determinante.

Topol sugiere complementar la actividad física con una dieta mediterránea rica en vegetales, legumbres y cereales integrales, reduciendo azúcares y sal, con consumo moderado de proteínas y café. También aconseja pasar tiempo al aire libre para reducir el estrés y favorecer la síntesis de vitamina D, además de cuidar el descanso y las relaciones sociales como pilares del envejecimiento saludable.

Hábitos que aceleran o frenan el envejecimiento

La evidencia identifica factores que aceleran el envejecimiento: sedentarismo, mala alimentación, falta de sueño y aislamiento social. Topol advierte que el consumo de ultraprocesados y la inactividad tienen un impacto negativo comparable al del tabaquismo en décadas pasadas. En cambio, un enfoque integral —ejercicio, dieta equilibrada, sueño reparador y vida social activa— potencia el bienestar en la tercera edad.

El ejemplo de Schwarzenegger y los hallazgos científicos coinciden: un entrenamiento constante, adaptado y consciente es una herramienta eficaz para conservar salud, vitalidad y calidad de vida a cualquier edad.

Artículo anterior

Wanda Nara se defiende tras las críticas por ganar el Martín Fierro

Artículo siguiente

Apertura exitosa de la Liga Regional de Taekwondo en Rusticucci

Continuar leyendo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: