12 de junio de 2026
Buenos Aires, 10 C

Israel toma Wadi Saluki y avanza hacia Nabatieh

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron este jueves que han establecido el “control operativo” del sector norte del valle de Wadi Saluki, un corredor natural en el sur del Líbano que Hezbollah utilizaba para lanzar drones explosivos y proyectiles contra fuerzas israelíes. La operación, realizada por la 7.a Brigada Acorazada y la unidad de comandos Egoz, incluyó la destrucción de cientos de instalaciones militares, la muerte de más de 50 combatientes y la incautación de misiles antitanque y plataformas de lanzamiento, indicó el portavoz árabe del Ejército, Avichai Adraí.

El Wadi Saluki es una garganta fluvial situada a unos diez kilómetros de la frontera con Israel, entre localidades de los distritos de Marjayún y Bint Jbeil. Su relieve escarpado y la vegetación densa lo convirtieron en un lugar propicio para emboscadas y en un nodo clave de la red de infraestructuras que, según se afirma, Hezbollah construyó con apoyo iraní. El centro de estudios Alma había documentado antes del conflicto la existencia de decenas de posiciones de lanzamiento, depósitos de armas y búnkeres distribuidos por la topografía del valle.

La ocupación del corredor forma parte de una ofensiva terrestre que amplió su radio de acción desde que se reanudaron los combates el 2 de marzo, tras un ataque de Hezbollah que respondió a una operación conjunta israelí-estadounidense contra Irán. Ese avance llevó también, a finales de mayo, a la captura del castillo de Beaufort, una fortaleza medieval que domina el flanco norte del río Litani. Según Times of Israel, un oficial superior señaló este jueves que las tropas ya operan en los flancos sur de Nabatieh y que el Ejército “está preparado para expandir la ofensiva si es necesario”. Nabatieh es la ciudad más relevante al norte del Litani y un bastión histórico de Hezbollah; su eventual captura marcaría la incursión israelí más profunda en suelo libanés desde 2006.

El propio Wadi Saluki fue escenario, en el conflicto de 2006, de una de las batallas más sangrientas: una emboscada en la que Hezbollah destruyó varios vehículos blindados y mató a once soldados israelíes en los días previos al alto el fuego que condujo a la Resolución 1701 de la ONU. Que Israel recupere ese corredor dos décadas después subraya la persistencia de la disputa territorial en el sur del Líbano y el fracaso reiterado de los acuerdos de cese de hostilidades para consolidar una frontera estable.

Mientras avanza la operación, los bombardeos sobre localidades civiles continuaron este jueves. Al menos seis personas murieron en ataques israelíes contra Abasiya y Deir Qanun al Nahr, en el distrito de Tiro, informó la Agencia Nacional de Noticias de Líbano. El Ministerio de Sanidad libanés elevó a 3.711 el total de fallecidos y a 11.483 el de heridos desde el 2 de marzo.

El avance ocurre en un marco diplomático estancado. La semana pasada, Israel y el Líbano acordaron un mecanismo para aplicar un alto el fuego, condicionado a que Hezbollah cesara sus ataques y se replegara al norte del Litani. La organización rechazó los términos porque el pacto no incluye la retirada israelí ni garantías verificables. Desde la entrada en vigor del alto el fuego en abril, el Gobierno libanés registró más de 3.400 violaciones aéreas israelíes hasta el 7 de junio. La toma del Wadi Saluki no es un hecho táctico menor: crea una cuña en el corazón del sur libanés que, de mantenerse, podría modificar el equilibrio de fuerzas independientemente de lo que dispongan las negociaciones.

Artículo anterior

Tren San Martín operará con recorrido limitado por obras

Artículo siguiente

Por qué cayó el riesgo país y la meta del Gobierno

Continuar leyendo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: