El rescate de dos soldados estadounidenses frente a las costas de Omán constituyó el primer uso documentado de un dron marítimo para salvar vidas en una situación de emergencia en el marco de la guerra en Medio Oriente. El operativo, confirmado por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), estuvo relacionado con un helicóptero Apache que, según el presidente Donald Trump, fue derribado por Irán cerca del estratégico estrecho de Ormuz, una zona clave desde el inicio del conflicto.
En un plazo de dos horas desde el accidente, los tripulantes “fueron rescatados de forma segura y se encuentran en condición estable”, informó CENTCOM. El empleo del dron representa un avance táctico al sustituir métodos de rescate tradicionales y reducir el riesgo para el personal humano.
Estados Unidos utilizó un dron marítimo modelo Corsair, fabricado en Texas, para llegar hasta los náufragos. La elección de este vehículo respondió a la necesidad de evitar exponer a más personas en una zona considerada amenazada por Irán, explicó la doctora Stacie Pettyjohn a la BBC: se prefirió el dron en lugar de enviar un barco o un helicóptero, en los que las personas habrían estado expuestas a recibir disparos.
El Corsair mide 7,3 metros, puede transportar hasta 450 kg y alcanza velocidades superiores a 35 nudos (aproximadamente 65 km/h). Bryan Clark, especialista en drones navales del Hudson Institute, lo comparó con “un barco pesquero con cubierta plana” y señaló que está equipado con cámara de 360 grados, radar de largo alcance y sensores electrónicos para captar comunicaciones.
Aunque el Corsair puede operar de forma autónoma, los expertos consultados por BBC Verify coinciden en que durante el rescate probablemente se manejó de forma remota. Clark precisó que lo más probable es que fuera controlado a distancia por una persona con un mando tipo joystick para asegurar la llegada exacta a la ubicación de la tripulación.
El procedimiento consistió en dirigir el dron hasta la posición de los náufragos, quienes subieron a bordo como lo harían en un bote en alta mar, según los especialistas. La misión fue realizada por la Fuerza de Tarea 59, la primera unidad de la Marina estadounidense dedicada exclusivamente a sistemas no tripulados, creada en 2021 y desplegada en Medio Oriente desde marzo.
El Corsair fue seleccionado para esta operación por “factores de proximidad y capacidad”, indicó el capitán Tim Hawkins, portavoz del CENTCOM.
El dron trasladó a los militares alrededor de las 03:30 de la madrugada; posteriormente los llevó a otro punto seguro en el agua y fueron izados por un helicóptero. Aunque esta embarcación suele emplearse en tareas de detección de minas y vigilancia, la Marina continúa evaluando su versatilidad en el estrecho de Ormuz.
En 2025, la Marina adjudicó al fabricante del Corsair un contrato de 392 millones de dólares para ampliar la flota; actualmente hay alrededor de 50 unidades en servicio. El uso del Corsair en un rescate de alto riesgo supone un cambio en los protocolos de intervención y refleja la apuesta por sistemas no tripulados para reducir la exposición humana en zonas de conflicto, un precedente que podría influir en futuras operaciones navales.


