Un misil ruso impactó este domingo en la represa del embalse de Pecheneg, en la región nororiental de Járkov, informó el alcalde Oleksandr Gusarov a la cadena pública Suspilne. Las autoridades ucranianas señalaron que el ataque obligó a cerrar inmediatamente el paso vehicular sobre la infraestructura, que es una vía clave para el abastecimiento de Vovchansk y otras zonas estratégicas, en medio de la intensificación de los combates en la región. A pesar de la gravedad del impacto y de la elevada circulación de vehículos en ese momento, las fuentes indicaron que no hubo víctimas.
El 16.o Cuerpo de las Fuerzas Armadas de Ucrania señaló en un comunicado que la represa, que sufre ataques regulares con bombas, drones y misiles, no tendría un impacto significativo en el frente militar aun si fuera dañada gravemente. Agregó que se activaron planes de contingencia, se habilitaron rutas alternativas y se reforzaron los suministros para las áreas que dependen de esa vía.
“La parte ucraniana es consciente desde hace tiempo de los potenciales riesgos y está preparada para que la represa sufra daños críticos. Se prepararon con antelación planes de respuesta adecuados”, afirmó la unidad militar en el comunicado difundido y recogido por Suspilne.
La relevancia de esta infraestructura radica en su conexión directa con la defensa de Vovchansk, ciudad que permanece bajo asedio ruso desde hace dieciocho meses. El ejército ruso aseguró haber tomado la localidad el 1 de diciembre, pero las autoridades de Kiev aún no han reconocido oficialmente su pérdida.
En paralelo, continuaron los ataques masivos contra objetivos civiles e infraestructuras críticas en Ucrania. Durante la noche del domingo, bombardeos rusos con artillería, misiles y drones causaron al menos cuatro muertes, según funcionarios ucranianos y estadounidenses citados por Suspilne y otros medios. Un hombre murió el sábado por la noche en la región norteña de Chernihiv en un ataque con drones, mientras que la ciudad central de Kremenchuk —sede de una de las refinerías petroleras más grandes del país— sufrió cortes de energía y agua tras un ataque combinado.
El Ministerio Público regional de Járkov informó la muerte de tres personas y diez heridos tras una andanada de artillería rusa el domingo.
En Florida, representantes de los gobiernos ucraniano y estadounidense concluyeron un nuevo ciclo de conversaciones con el objetivo de buscar una salida negociada al conflicto. El presidente Volodímir Zelenski informó en sus redes sociales sobre una “llamada telefónica sustantiva” con funcionarios de Estados Unidos, quienes le dieron actualizaciones sobre los avances en las negociaciones. “Ucrania está decidida a seguir trabajando de buena fe con la parte estadounidense para lograr genuinamente la paz”, declaró Zelenski.
En el Foro de Defensa Nacional Reagan, celebrado el sábado, Keith Kellogg —enviado saliente de Estados Unidos para Ucrania durante la administración de Donald Trump— afirmó que el proceso hacia un cese de hostilidades está en una fase definitoria, condicionada a acuerdos sobre el control del Donbás y la planta nuclear de Zaporizhzhia. Añadió que “los esfuerzos para poner fin a la guerra estaban en los últimos 10 metros”, según declaraciones recogidas por Suspilne y difundidas por agencias internacionales.
Actualmente, Rusia controla la mayor parte del Donbás y otras dos regiones anexadas por Moscú en 2022 sin reconocimiento internacional. La planta de Zaporizhzhia permanece bajo administración rusa y fuera de servicio operativo, aunque requiere suministro eléctrico constante para evitar riesgos nucleares, según fuentes oficiales ucranianas.
Por otra parte, líderes del Reino Unido, Francia y Alemania se reunirán en Londres con Zelenski para dar seguimiento a la situación, informaron fuentes diplomáticas implicadas en la organización del encuentro.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó el domingo de “alentadora” la nueva estrategia de seguridad nacional publicada por la administración Trump, según declaraciones recogidas por la agencia estatal rusa RIA Novosti. Peskov destacó la disposición expresada por Washington a favor del diálogo y la construcción de relaciones estables con Moscú. El documento difundido por la Casa Blanca el viernes señala que la finalización de la guerra es un elemento clave para restablecer la estabilidad estratégica global.
(Con información de AP y EFE)


