Tailandia informó este sábado que continuará sus operaciones militares en contra de Camboya, diferenciándose del anuncio de tregua realizado horas antes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Los enfrentamientos fronterizos recientes entre ambos países del sudeste asiático han dejado al menos 22 muertos y han provocado el desplazamiento de más de medio millón de personas, en el contexto de una disputa territorial de larga data con raíces en la época colonial.
Las dos partes se han acusado mutuamente de reavivar el conflicto. El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, aseguró que las acciones militares seguirán hasta que no existan amenazas para el territorio y la población de Tailandia.
“Tailandia seguirá llevando a cabo acciones militares hasta que consideremos que ya no hay peligro ni amenazas para nuestro territorio y nuestro pueblo”, declaró Anutin. Autoridades tailandesas confirmaron que la mañana del sábado llevaron a cabo represalias contra objetivos en territorio camboyano.
El primer ministro agregó que debe quedar demostrado que Camboya cese el fuego, retire sus fuerzas y elimine los artefactos explosivos colocados; solo entonces, dijo, Tailandia no tendría intención de apoderarse de nada. “Pero primero deben detenerlo todo”, enfatizó.
Chakkrit Thammavichai, portavoz de la Real Fuerza Aérea de Tailandia, declaró que el ejército está utilizando “armas de alta precisión para evitar daños a civiles inocentes”.
Desde Nom Pen, el Ministerio de Defensa de Camboya informó que aviones F-16 tailandeses bombardearon territorio camboyano y afirmó que los ataques aéreos continuarán.
Estos nuevos episodios de violencia se produjeron poco después del anuncio de Trump, quien dijo haber logrado un acuerdo entre las partes para detener los combates. El presidente estadounidense afirmó el viernes que Tailandia y Camboya se comprometieron a cesar el fuego desde la noche anterior y a volver al acuerdo de paz alcanzado en julio con mediación de Estados Unidos y Malasia.
Trump sostuvo que ambos países estaban dispuestos a retomar la paz y a mantener relaciones comerciales con Estados Unidos: “Ambos países están listos para la paz y para continuar con el comercio con los Estados Unidos de América”.
Tras la conversación telefónica con Trump, el primer ministro tailandés indicó que era necesario informar al mundo sobre el compromiso de Camboya con el alto el fuego.
No obstante, Anutin afirmó que la responsabilidad de resolver la situación recae en quien haya violado el acuerdo, no en quien lo haya sufrido. Además, esta semana disolvió el Parlamento de Tailandia, lo que abre un proceso para celebrar elecciones generales a principios de 2026.
Desde Camboya, el primer ministro Hun Manet volvió a afirmar en redes sociales que su país prefiere métodos pacíficos para dirimir disputas y propuso que Estados Unidos y Malasia usen sus capacidades de inteligencia para determinar quién inició los disparos el 7 de diciembre, el último rebrote del conflicto.
Los combates fronterizos entraron este sábado en su séptimo día, dos días más que la ola de violencia de julio, cuando murieron 43 personas y alrededor de 300.000 fueron desplazadas. En aquel entonces, un alto el fuego se alcanzó con mediación de Estados Unidos y Malasia, y en octubre Trump respaldó una declaración conjunta de paz.
(Con información de AFP)


