La Unión Europea aprobó un nuevo paquete de sanciones destinado a dificultar los mecanismos que permiten a Rusia seguir exportando petróleo y financiar su ofensiva en Ucrania. Las medidas se dirigen a empresarios, compañías navieras y estructuras comerciales que, según la UE, facilitan eludir las restricciones impuestas desde 2022.
Entre los sancionados están cinco hombres de negocios vinculados a las petroleras estatales Rosneft y Lukoil, además de varias empresas señaladas por operar la llamada “flota en la sombra”, una red de petroleros envejecidos que transportan crudo fuera del sistema marítimo occidental habitual.
El Consejo de la UE y el Diario Oficial identificaron además a comerciantes de petróleo como Murtaza Lakhani y Etibar Eyyub, a quienes atribuyen facilitar exportaciones rusas mediante estructuras opacas de propiedad y transporte. Con este paquete, la UE suma 19 rondas de sanciones desde febrero de 2022 y supera las 2.600 personas y entidades sancionadas.
El petróleo sigue siendo un pilar central de la economía rusa. Los ingresos por hidrocarburos han permitido al Gobierno sostener el esfuerzo bélico sin desencadenar una alta inflación interna ni el colapso del rublo, pese a las restricciones financieras y comerciales.
Una parte importante de esa resiliencia se apoya en la flota en la sombra, que según estimaciones citadas por gobiernos europeos supera los 400 buques. Estos petroleros suelen operar con banderas de conveniencia, seguros no occidentales y prácticas de alto riesgo, como apagar transpondedores o realizar trasbordos en alta mar, para ocultar el origen del crudo.
Fuentes de la UE explicaron que los empresarios sancionados “controlan buques que transportan crudo o productos petrolíferos originarios o exportados desde Rusia, ocultando su verdadero origen y recurriendo a prácticas de navegación irregulares y peligrosas”. Las restricciones incluyen congelación de activos y prohibiciones de viaje dentro del bloque.
Cuatro de las compañías navieras sancionadas tienen sede en Emiratos Árabes Unidos, Vietnam y Rusia. Según el comunicado comunitario, estas empresas poseen o gestionan petroleros de la flota en la sombra ya sujetos a medidas y continúan transportando petróleo ruso en condiciones consideradas riesgosas desde el punto de vista marítimo y ambiental.
El paquete se acordó en una reunión de los ministros de Exteriores de los 27 en Bruselas. Estados miembros como Francia han pedido intensificar la presión sobre la flota en la sombra y cerrar acuerdos con países de abanderamiento para facilitar inspecciones y la inmovilización de buques.
La UE planea además ampliar en los próximos días la lista de embarcaciones sancionadas. Analistas del sector estiman que más de 40 buques adicionales podrían incluirse esta misma semana, lo que elevaría el total a alrededor de 600 petroleros vetados por el bloque.
La presión sobre ese sistema paralelo ha aumentado también en el plano militar. El mes pasado, Ucrania empleó drones navales propios para atacar dos petroleros rusos en el mar Negro, ambos ya sancionados internacionalmente, en una maniobra para elevar el coste operativo de las exportaciones energéticas rusas.
Al mismo tiempo, la UE impuso nuevas sanciones a miembros del GRU y al grupo de hackers conocido como Cadet Blizzard, a los que atribuye ciberataques contra Ucrania, instituciones europeas y aliados de la OTAN. También añadió a su lista a varios analistas de política exterior e influenciadores digitales responsabilizados de difundir propaganda prorrusa o teorías conspirativas, en lo que Bruselas considera parte del mismo esfuerzo para limitar la capacidad del Kremlin de sostener la guerra en distintos frentes.


