El hecho se registró en una vivienda ubicada en Simón Bolívar al 2000, casi Juan de Garay, en el partido de Almirante Brown. La investigación comenzó tras un llamado al 911 que alertó sobre la presencia de una persona fallecida en el interior del domicilio. Al arribar, personal del Comando Patrulla encontró el cuerpo de una mujer, atado y tendido sobre una cama en uno de los dormitorios.
Pocas horas después del hallazgo, la policía detuvo a un hombre vinculado al caso. Paralelamente, los investigadores mantienen la búsqueda de un segundo sospechoso. Según los datos incorporados al expediente, ese individuo vestía una campera del club Boca Juniors al momento del hecho y habría escapado en un tren de la línea General Roca.
La familia de la víctima, que era jubilada, denunció además la faltante de un teléfono celular perteneciente a uno de sus hijos; ese aparato fue incorporado como elemento de prueba en la causa. El expediente quedó a cargo del fiscal Leonardo Esteban Kaszewski, titular de la Unidad Funcional Descentralizada N° 2, y la investigación fue caratulada en forma provisoria como “homicidio en ocasión de robo”.
En este tipo de procesos, las autoridades suelen realizar diversas tareas para reconstruir lo ocurrido: relevamiento del lugar del hecho, toma de testimonios a familiares, vecinos y posibles testigos, y búsqueda de cámaras de seguridad públicas o privadas que puedan haber registrado movimientos en las cercanías. También se espera que peritos forenses y de la policía científica examinen tanto el cuerpo como el lugar para recopilar indicios que permitan esclarecer responsabilidades y establecer la mecánica del hecho.
La detención del primer imputado implicará su presentación ante la justicia para que el fiscal formule cargos y, según el avance de la prueba, se evalúen medidas como la prisión preventiva o comparecencias. En cuanto al segundo sospechoso, la descripción de su vestimenta y la posible huida en el tren son pistas que las fuerzas de seguridad y la fiscalía intentan verificar mediante análisis de cámaras, consulta de registros y localización de testigos que hayan visto al individuo o al convoy referido.
La causa continúa en instrucción mientras se recopilan pruebas y se profundiza la pesquisa para determinar las responsabilidades penales correspondientes. Familias y vecinos esperan avances y precisiones sobre el móvil del crimen y la posible recuperación de los bienes sustraídos. Las autoridades judiciales y policiales informarán las novedades a medida que se concreten diligencias y se obtengan resultados periciales o testimoniales decisivos.


