Varias regiones de Ucrania registraron este martes cortes de electricidad en medio de temperaturas invernales, tras un ataque ruso a gran escala con drones y misiles que, según autoridades ucranianas, dejó al menos dos muertos y varios heridos.
El Ministerio de Energía de Ucrania publicó en Facebook que “Rusia está atacando nuevamente nuestra infraestructura energética” y que, por ello, se han aplicado cortes de suministro eléctrico de emergencia en varias zonas del país. La cartera indicó que los apagones estuvieron vinculados directamente a los daños causados por los bombardeos.
El operador eléctrico nacional Ukrenergo informó sobre incendios en distintas regiones como consecuencia del “ataque masivo con misiles y drones”. Señaló además que los ataques coincidian con un descenso de las temperaturas hacia niveles cercanos al punto de congelación en gran parte del país, lo que agravó el impacto de las interrupciones del servicio.
Las autoridades regionales confirmaron la muerte de una persona en la provincia occidental de Khmelnytsky y otra en Kiev. También reportaron varios heridos en diferentes puntos del territorio ucraniano, entre ellos niños, según comunicados locales.
Durante los ataques, Polonia activó medidas de seguridad aérea. El ejército polaco informó en X que desplegó aviones de combate para proteger su espacio aéreo ante la cercanía de los bombardeos rusos a la frontera oriental.
En el sur de Ucrania, las fuerzas rusas intensificaron en los últimos días los ataques contra la ciudad portuaria de Odesa, sobre el mar Negro. Las autoridades ucranianas afirmaron que las acciones buscan dañar la logística marítima. Este martes se produjeron nuevos ataques que causaron incendios en distintos puntos de la ciudad, aunque los servicios de emergencia no registraron heridos.
Los bombardeos también se concentraron en otras zonas del mar Negro, donde se informaron impactos en puentes y puertos. Las autoridades locales advirtieron que los ataques provocaron cortes de electricidad y calefacción que afectaron a miles de personas en pleno invierno.
La nueva ofensiva aérea se produjo después de las negociaciones celebradas el fin de semana en Miami, donde Estados Unidos mantuvo conversaciones por separado con delegaciones de Rusia y de Ucrania como parte de sus esfuerzos para poner fin a la guerra iniciada en febrero de 2022, cuando Moscú envió tropas a territorio ucraniano.
Tras esos encuentros, medios estatales rusos citaron al vicecanciller Sergei Ryabkov, quien dijo que “se observa un progreso lento”. Las delegaciones de Moscú y Kiev se reunieron por separado con los enviados del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, en la ciudad de Florida.
Por su parte, Witkoff destacó el tono de los intercambios y calificó las conversaciones de “constructivas”, aunque no se informaron avances concretos ni señales de un acuerdo inminente entre las partes.
Las autoridades ucranianas subrayaron que los ataques se centraron nuevamente en infraestructuras críticas, en particular en el sistema energético nacional, y señalaron que centrales eléctricas, subestaciones y redes de distribución estuvieron entre los objetivos alcanzados.
Equipos de emergencia y personal técnico trabajaron en distintas regiones para extinguir incendios, evaluar daños y avanzar en el restablecimiento del suministro eléctrico. Las autoridades instaron a la población a seguir las indicaciones de seguridad ante la continuidad de las alertas aéreas en varias zonas.
(Con información de AFP)


