Las recientes operaciones militares de China en las inmediaciones de Taiwán han provocado condenas y llamados a la moderación a nivel internacional. Los ejercicios, ordenados por Xi Jinping, incluyeron fuego real, simulacros de bloqueo y maniobras conjuntas entre la Armada, la Fuerza Aérea y unidades de misiles.
Para la comunidad internacional, estas acciones representan una amenaza a la paz y la seguridad, tanto en el Indo‐Pacífico como a escala global.
Alemania
El Gobierno alemán se pronunció de manera temprana. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores expresó preocupación por las maniobras y solicitó moderación y diálogo.
Según el comunicado, “estos ejercicios aumentan las tensiones y afectan la estabilidad en el estrecho de Taiwán”, y destacó la importancia del corredor marítimo para la seguridad y la prosperidad regional e internacional.
Unión Europea
La Unión Europea calificó los ejercicios como una amenaza para la paz y la estabilidad internacionales. Anitta Hipper, portavoz de la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, subrayó que la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán son de importancia estratégica para la seguridad y la prosperidad regional y global.
La UE insistió en evitar cualquier acción que pueda agravar las tensiones y recalcó que las diferencias deben resolverse mediante el diálogo.
Bruselas manifestó además su interés en preservar el statu quo en el estrecho y se opuso a cualquier intento unilateral de cambiarlo, especialmente por la fuerza o la coerción.
Francia
Francia expresó inquietud por la intensificación de la presión militar china y pidió a todas las partes abstenerse de escaladas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores francés señaló que la estabilidad en el estrecho es esencial para la seguridad mundial y recordó que un conflicto en la zona tendría repercusiones inmediatas en las cadenas de suministro y en la economía global.
Paraguay
En América Latina, Paraguay se sumó a las críticas y expresó su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Taiwán.
En un comunicado oficial, la República del Paraguay condenó los ejercicios militares de gran escala y a fuego real realizados por la República Popular China en las cercanías de la isla, y advirtió que tales acciones amenazan gravemente la estabilidad y la paz en la región Indo‐Pacífica.
Los ejercicios, denominados “Misión Justicia‐2025”, incluyeron simulacros de ataque y asalto con destructores, fragatas, cazas y bombarderos, además de operaciones de bloqueo marítimo y control aéreo al norte y al sur de la isla.
Beijing defendió las maniobras como respuesta a lo que considera “provocaciones” por parte de sectores independentistas en Taiwán y a la venta de armas de Estados Unidos a Taipei. El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, advirtió que China tomará “contramedidas firmes” ante cualquier paso hacia una independencia formal de la isla.
Taiwán, que se gobierna democráticamente y rechaza las reclamaciones de soberanía de Pekín, denunció el uso de la presión militar para intentar aislar la isla y forzar una reunificación en términos de China. La presidencia taiwanesa ha reiterado que solo el pueblo de Taiwán puede decidir su futuro y que no aceptará la coerción.
La escalada se inscribe en un contexto de tensiones históricas y de ejercicios intimidatorios repetidos por parte de China, que ha incrementado sus incursiones aéreas y marítimas alrededor de la isla, elevando el riesgo de incidentes con posibles consecuencias regionales o globales.
Estados Unidos y sus aliados han reforzado su apoyo a Taipei mediante acuerdos de defensa y ventas de armamento, señalando que la preservación de la paz en el estrecho es un interés estratégico compartido.
(Con información de EFE y AFP)


