En medio de la escalada militar de Beijing contra Taiwán, los presidentes Xi Jinping y Vladimir Putin intercambiaron mensajes de Año Nuevo en los que destacaron el fortalecimiento de la relación bilateral.
Según la agencia Xinhua, Xi expresó su disposición a mantener un “contacto estrecho” con Putin para seguir impulsando la asociación estratégica integral entre ambos países, que en 2025 dio “pasos firmes”.
Xi también subrayó el respaldo mutuo en foros multilaterales como Naciones Unidas y la contribución conjunta a la reforma de la gobernanza global.
Por su parte, Putin afirmó que las relaciones con China conservaron un “buen impulso de desarrollo” y lograron “abundantes resultados” durante 2025, resaltando la expansión de la cooperación económica y los avances en proyectos conjuntos.
El líder ruso manifestó su deseo de continuar el diálogo con Beijing sobre asuntos bilaterales e internacionales y de mantener un estrecho contacto con el presidente Xi en esas cuestiones.
Desde la declaración de la “amistad sin límites” en 2022, ambos líderes han profundizado la cooperación y han asegurado que sus lazos no constituyen una amenaza para terceros, sino que responden al proceso de multipolarización.
Sobre la invasión de Rusia en Ucrania, China ha mantenido una postura ambigua: pide respeto por la integridad territorial, reconoce las preocupaciones de Rusia y se opone a las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos y Europa contra Moscú.
El domingo pasado, el Kremlin transmitió un mensaje internacional en apoyo a Beijing respecto a Taiwán: el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, declaró que Rusia reconoce la integridad territorial de China y está dispuesta a defenderla en caso de un conflicto relacionado con la isla.
Analistas, entre ellos un estudio del Royal United Services Institute (RUSI) basado en documentos rusos filtrados, indican que Rusia suministra material militar y tecnológico a China que podría emplearse en una eventual invasión aérea de Taiwán.
En declaraciones a la agencia TASS, Lavrov recordó que, ante una posible escalada en el estrecho de Taiwán, el procedimiento a seguir está recogido en el Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre Rusia y China del 16 de julio de 2001, cuyo uno de los principios fundamentales es el apoyo mutuo para proteger la unidad nacional y la integridad territorial.
Lavrov reiteró que Rusia se opone a cualquier intento de independencia de Taiwán y considera la isla parte de China. Además, acusó a Occidente de aumentar las tensiones en la región con fines estratégicos y económicos, utilizando a Taiwán como instrumento de contención militar frente a China y para acceder a su tecnología y recursos.
El canciller ruso también afirmó que Estados Unidos suministra armas a Taiwán, vendiéndolas a precios de mercado.
(Con información de EFE)


