El Gobierno de Japón manifestó el miércoles su preocupación por los ejercicios militares que llevó a cabo China alrededor de Taiwán, y afirmó que esas maniobras “aumentan las tensiones” en el estrecho.
“Los recientes ejercicios militares realizados por el ejército chino alrededor de Taiwán constituyen acciones que aumentan las tensiones en el estrecho de Taiwán, y el Gobierno de Japón ha transmitido sus preocupaciones a la parte china”, dijo Toshihiro Kitamura, secretario de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores japonés.
El funcionario recordó que la posición de Japón es que la cuestión de Taiwán debe resolverse de forma pacífica mediante el diálogo. “La paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán son importantes para la comunidad internacional en su conjunto. Seguiremos de cerca los acontecimientos relacionados”, añadió.
Los ejercicios chinos de esta semana incluyeron decenas de aviones de combate y buques de guerra que realizaron maniobras con fuego real, simulando un bloqueo de puertos principales de Taiwán y ataques a objetivos marítimos. Beijing reclama a Taiwán como parte de su territorio y descartó el uso de la fuerza para tomar el control de la isla.
Las relaciones entre Japón y China se han ido tensando en las últimas semanas, tras las declaraciones en noviembre de la primera ministra Sanae Takaichi, quien sugirió que Tokio podría intervenir militarmente si China atacara Taiwán.
Por su parte, la guardia costera de Taiwán informó el miércoles que los buques de guerra y las embarcaciones de la guardia costera chinas han comenzado a retirarse de las aguas que rodean la isla, lo que apunta a que los ejercicios podrían haber concluido.
“Los buques de guerra y los barcos de la guardia costera se están retirando, pero algunos aún permanecen fuera de la línea de 24 millas náuticas”, declaró a AFP Hsieh Ching-chin, subdirector general de la guardia costera taiwanesa, y añadió que “los ejercicios deberían haber terminado”.
En el plano internacional, Australia condenó este miércoles las maniobras “desestabilizadoras” realizadas por China alrededor de la isla gobernada por Lai Ching-te, y señaló que estas acciones generaron preocupación en sus contactos bilaterales con Beijing.
“Australia se opone firmemente a cualquier acción que aumente el riesgo de accidente, error de cálculo o escalada”, indicó el Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio en un comunicado, y subrayó que las diferencias deben resolverse mediante el diálogo y no con el uso de la fuerza o la coerción. Advirtió además que los ejercicios “corren el riesgo de inflamar las tensiones regionales”.
El Gobierno de Alemania fue de los primeros en expresar su inquietud por las maniobras chinas y pidió moderación y diálogo. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Berlín afirmó que “estos ejercicios aumentan las tensiones y afectan a la estabilidad en el estrecho de Taiwán”, y destacó la importancia de esa ruta marítima para la seguridad y la prosperidad regional e internacional.
La Unión Europea también advirtió que las maniobras chinas “ponen en peligro la paz y estabilidad internacionales”. Anitta Hipper, portavoz de la diplomacia comunitaria, sostuvo que “la paz y estabilidad en el estrecho de Taiwán son de importancia estratégica para la seguridad y prosperidad regional y global” y reiteró el llamado a evitar acciones que puedan agravar las tensiones, promoviendo el diálogo para resolver las diferencias.
(Con información de EFE y AFP)


