Las autoridades suizas comenzaron este viernes la compleja tarea de identificar los cuerpos carbonizados tras el incendio que arrasó el bar “Le Constellation” durante una fiesta de Nochevieja en la estación de Crans-Montana. El siniestro dejó, hasta ahora, 40 fallecidos y 115 heridos, muchos de ellos en estado grave. Por la tragedia se activaron los servicios de emergencia y se abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido.
Por la gravedad de las quemaduras, las autoridades advirtieron que la identificación de las víctimas, en su mayoría jóvenes, podría tardar varios días.
Mientras padres de jóvenes desaparecidos buscaban información y embajadas verificaban si había ciudadanos de sus países entre los afectados, el alcalde de Crans-Montana, Nicolas Feraud, destacó que la prioridad es identificar todos los cadáveres, un proceso que exige tiempo y precisión.
El jefe del gobierno del cantón de Valais, Mathias Reynard, explicó que los expertos recurren a análisis dentales y pruebas de ADN para la identificación, y subrayó: “no se puede decir nada a las familias a menos que estemos 100 por ciento seguros”.
Las autoridades suizas indicaron que todo apunta a un accidente y, por el momento, descartaron un atentado. Testimonios y grabaciones señalan que el fuego comenzó cuando bengalas decorativas de champán prendieron el techo del sótano del bar.
La tragedia conmocionó a la comunidad de Crans-Montana, un centro turístico conocido por el esquí y el golf. Residentes y visitantes, algunos con vínculos personales con las víctimas, mostraron dolor y consternación. Cientos de personas acudieron a dejar flores y velas en un altar improvisado cerca del local, mientras la policía acordonaba la zona y avanzaba con las labores de identificación.
Testigos jóvenes que lograron escapar relataron que las llamas se propagaron con rapidez. Entre ellas, Elisa Sousa dijo que debía estar en el bar esa noche pero estuvo en una reunión familiar; expresó su alivio y agradecimiento a su madre por no haberla dejado asistir.
La investigación sobre el origen del incendio en Le Constellation sigue en curso. La procuradora general de Valais, Beatrice Pilloud, indicó que la hipótesis principal apunta a “un fuego generalizado que provocó una explosión”, aunque la causa inicial aún no ha sido confirmada oficialmente.
Según el testimonio de Victoria, una joven sobreviviente citado por EFE, el incendio se originó cuando una asistente se subió a los hombros de un camarero y encendió bengalas de champán, lo que habría provocado las primeras llamas en el techo del local.
La policía, los bomberos y los equipos de socorro acudieron de inmediato tras la alarma, emitida a la 01:30 hora local; sin embargo, la intensidad del fuego y la presencia de gases tóxicos dificultaron las labores de rescate y la atención a las víctimas. Pilloud evitó referirse a las condiciones de seguridad y a las rutas de escape del establecimiento, alegando que las investigaciones siguen abiertas. Fuentes policiales señalaron que parte de los restos de las víctimas aún permanece en el interior del local mientras avanza el proceso de identificación.
El comandante de la policía cantonal, Frederic Gisler, explicó que, debido al estado de los cuerpos, muchos solo podrán ser identificados mediante pruebas de ADN, ya que numerosos documentos personales se destruyeron en el incendio. Hasta ahora se confirmó que entre las víctimas hay ciudadanos italianos, aunque no se ha informado la nacionalidad de todos los fallecidos.
El presidente suizo, Guy Parmelin, quien asumió el cargo el jueves, calificó el incendio de “una tragedia de proporciones aterradoras y sin precedentes” y anunció que las banderas ondearán a media asta durante cinco días en señal de duelo.
“Detrás de estas cifras hay rostros, nombres, familias, vidas brutalmente truncadas, completamente interrumpidas o cambiadas para siempre”, dijo Parmelin en una conferencia de prensa. El número exacto de personas que se encontraban en el bar en el momento del incendio no ha sido confirmado, y la policía no ha precisado cuántos permanecen desaparecidos.
(Con información de Reuters y EFE)


