Buques de guerra de China e Irán atracaron esta semana frente a la principal base naval de Sudáfrica, en la bahía de False Bay, como preparación de unos ejercicios marítimos multilaterales que también prevén la participación de Rusia, informó la autoridad naval sudafricana. Las maniobras se realizarán del 9 al 16 de enero bajo el nombre “Will for Peace”.
Periodistas de AFP verificaron el miércoles la presencia de dos buques chinos en el puerto de Ciudad del Cabo; el jueves se sumó una embarcación iraní. Fuentes militares sudafricanas indicaron que también está previsto el despliegue de naves rusas en unos ejercicios liderados por China y organizados por Sudáfrica.
La Fuerza de Defensa Nacional de Sudáfrica señaló en diciembre que el objetivo de los entrenamientos es fortalecer la seguridad de la navegación y de las actividades económicas marítimas, así como profundizar la cooperación en apoyo de iniciativas pacíficas de seguridad marítima. El comunicado añadió que el ejercicio involucra a marinas de países del bloque BRICS.
El grupo, integrado originalmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, se ha ampliado en los últimos años para incluir a países como Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, lo que ha incrementado su influencia geopolítica y atraído la atención crítica de Estados Unidos.
Las maniobras, antes conocidas como Exercise Mosi, estaban programadas para noviembre de 2025 pero fueron postergadas por la coincidencia con la cumbre del G20 en Johannesburgo. Su reprogramación en enero vuelve a situar a Pretoria en el centro del debate internacional sobre su política exterior y de defensa.
En el plano interno, la Democratic Alliance (DA), partido de centroderecha que forma parte del gobierno de unidad, denunció que el Parlamento no fue “debidamente informado” sobre los ejercicios, incluidos los costos, la cadena de mando y las posibles consecuencias diplomáticas. Su portavoz de Defensa, Chris Hattingh, sostuvo que la política exterior sudafricana debe ser “transparente, constitucional y basada en principios”.
La DA anunció que exigirá explicaciones formales en el Parlamento. El partido ingresó al Ejecutivo tras las elecciones de 2024, cuando el Congreso Nacional Africano perdió la mayoría absoluta en un contexto de desgaste por denuncias de corrupción y problemas de gestión.
En Washington, el presidente Donald Trump ha acusado repetidamente a los países del BRICS de promover políticas “antiestadounidenses”. Sudáfrica, en particular, ha sido objeto de críticas por sus vínculos con Rusia y por decisiones de política exterior que han tensado la relación bilateral.
Entre esas decisiones figura la demanda presentada por Pretoria ante la Corte Penal Internacional contra Israel por presunto genocidio en la guerra de Gaza, una acción celebrada por algunos aliados y cuestionada por Estados Unidos y otros socios occidentales.
No es la primera vez que ejercicios navales de este tipo generan controversia. En 2023, Sudáfrica fue criticada por albergar maniobras conjuntas con Rusia y China que coincidieron con el primer aniversario de la invasión rusa a Ucrania, un gesto interpretado por varios gobiernos occidentales como una señal política en un momento de alta tensión internacional.
China, Rusia y Sudáfrica realizaron sus primeros ejercicios navales conjuntos en 2019. Desde entonces la cooperación militar ha aumentado, en paralelo a una estrategia sudafricana de “no alineación” y diversificación de alianzas. No obstante, la repetición de estos gestos en un contexto global polarizado mantiene abierto el debate sobre hasta qué punto esa neutralidad es percibida como tal por sus principales socios comerciales y diplomáticos.


