Marruecos y Egipto consolidaron en 2025 su liderazgo como los destinos turísticos más visitados de África, con casi 20 millones de llegadas en cada país y cifras por encima de los niveles previos a la pandemia, según datos oficiales citados por Bloomberg.
Este desempeño refleja la fortaleza de sectores clave para el empleo y la entrada de divisas, impulsados por una combinación de mayor conectividad aérea, nuevas infraestructuras culturales y la celebración de eventos internacionales.
El avance del turismo se produjo en un contexto regional complejo y confirmó la ventaja de ambos países del norte de África frente a varios destinos subsaharianos, según registros de la ONU Turismo y del Consejo Mundial de Viajes y Turismo.
Las cifras de cierre de año muestran un crecimiento sostenido que ha reordenado el mapa turístico continental y elevado las expectativas para los próximos años.
Cifras récord y recuperación sostenida
Marruecos registró cerca de 19,8 millones de llegadas en 2025, un aumento interanual del 14%. Egipto alcanzó 19 millones de visitantes, con un crecimiento anual del 21%. En ambos casos, los registros superaron claramente los niveles anteriores a la crisis sanitaria global.
El repunte evidencia una recuperación firme tras el impacto de la pandemia de COVID-19, manteniendo al turismo como uno de los principales motores económicos. En Marruecos, el turismo representa aproximadamente el 8% de la economía, valorada en USD 178.000 millones, según fuentes oficiales.
Marruecos: conectividad y eventos como motor
Las autoridades marroquíes atribuyeron el crecimiento a una reconfiguración de la oferta turística. La ministra responsable del sector, Fatim-Zahra Ammor, calificó el proceso como una “transformación profunda” en declaraciones a Bloomberg.
Las llegadas superaron en alrededor de un 50% el pico anterior a la pandemia y el impacto del terremoto que afectó al sur de la región de Marrakech en septiembre de 2023 fue limitado, mientras la emblemática plaza central sigue en obras de remodelación.
La expansión de la conectividad aérea fue determinante. Royal Air Maroc amplió rutas con su principal mercado europeo, aumentó su flota y mantiene un plan para contar con 200 aeronaves en 2038, incluyendo rutas directas a Estados Unidos y China. Además, la presencia de aerolíneas de bajo costo facilitó opciones más accesibles desde Europa.
El flujo turístico también se vio beneficiado por la Copa Africana de Naciones, que atrajo a decenas de miles de aficionados del continente y de la diáspora africana.
Marruecos fue sede del torneo entre el 21 de diciembre y el 18 de enero, un periodo de intensa actividad comercial. El país proyecta alcanzar 26 millones de turistas anuales con la organización conjunta de la Copa Mundial de la FIFA 2030, junto a España y Portugal.
Egipto: museos, balnearios y renovación urbana
El turismo en Egipto se mantuvo dinámico incluso durante los dos años de conflicto en la vecina Gaza. Entre los principales hitos de 2025 destacó la inauguración oficial del Gran Museo Egipcio en Giza, un proyecto valuado en USD 1.000 millones, ubicado próximo a las Pirámides. Desde su apertura en noviembre atrajo multitudes por su colección y la exhibición de la máscara funeraria de Tutankamón.
Los balnearios del Mar Rojo, como Sharm el-Sheij y Hurghada, registraron elevados niveles de actividad, y los nuevos desarrollos en la costa mediterránea consolidaron a la región como un destino con proyección internacional, además de su atractivo para el turismo interno.
En El Cairo avanzaron proyectos de renovación urbana, incluyendo la apertura de hoteles de alta gama y trabajos de restauración en el centro histórico y en la zona de la ciudadela del siglo XII.
El ministro de Turismo, Sherif Fathi, señaló a medios locales que la meta oficial es superar los 20 millones de visitantes en 2026. Según datos citados por Bloomberg, la ocupación hotelera alcanzó el 100% en algunos destinos.
De cara al futuro, Egipto fijó el objetivo de llegar a 30 millones de llegadas anuales para 2031, respaldado por su oferta de cruceros por el Nilo y un programa de inversiones en infraestructura turística.
Las cifras históricas, la conectividad reforzada y la ampliación de la oferta cultural marcaron el rumbo de Marruecos y Egipto, que se consolidan como los principales polos turísticos del continente africano.


