El fútbol americano suele dejar jugadas llamativas. Este deporte, muy popular en Estados Unidos, inspira con frecuencia historias en el cine y en el partido entre Chicago Bears y Los Angeles Rams se vivió una acción destacada.
Aunque los Bears perdieron 20-17 en la prórroga, concluyendo así la campaña 2025, el Soldier Field despidió de pie a Caleb Williams al salir del campo. El mariscal condujo al equipo a su mejor actuación desde 2010 y fue el autor intelectual de un touchdown que los aficionados recordarán.
El partido estuvo marcado por oportunidades desperdiciadas. Chicago acumuló 417 yardas totales (381 metros) pero convirtió solo tres de seis intentos en cuarta oportunidad. Las tres intercepciones de Williams, dos en territorio rival, influyeron en que el equipo llegara a los instantes finales 17-10 abajo.
A 27 segundos del final, Williams lideró una serie de siete jugadas y, bajo presión, retrocedió 15 yardas antes de lanzar. De espaldas y en movimiento, completó un pase perfecto a Cole Kmet en la esquina de la zona de anotación. El envío recorrió 51,2 yardas aéreas (46,8 metros), permitió el empate y forzó la prórroga.
La jugada generó gran repercusión en redes y en el ambiente del fútbol americano. La cuenta de X especializada Holly Roller la calificó como “La jugada más irreal que he visto en toda mi vida”.
“Pareció un pase fácil. Todo ocurrió en cámara lenta. No puedo creer los lanzamientos insólitos que puede hacer Caleb”, dijo Kmet, receptor de la anotación.
En la prórroga, la defensa de Chicago obligó a un rápido tres y fuera, pero en la siguiente ofensiva un malentendido entre Williams y D.J. Moore derivó en la tercera intercepción, que dejó el triunfo servido a los Rams, quienes lo aseguraron con un gol de campo.
Williams completó 23 de 42 pases para 257 yardas, lanzó dos touchdowns y sufrió tres intercepciones, su récord personal en un partido, incluyendo una en tiempo extra. Pese al tropiezo, sus compañeros destacaron su capacidad para igualar el marcador y forzar la prórroga. “Fue el pase más extraordinario que vi en mi vida”, afirmó Kevin Byard III, quien calificó la jugada como “simplemente de otro nivel”.
Entre la desazón y la autocrítica, Williams comentó tras el encuentro: “Es una frustración. Es un fuego”, según NFL.com. Reconoció su decepción y dijo que analizará sus errores para mejorar a corto plazo.
Los Bears terminaron la temporada con siete victorias ajustadas, todas después de remontadas. Ese recorrido aportó confianza al grupo dirigido por Ben Johnson, aunque el desenlace plantea retos de cara a la próxima campaña.
Para Williams, el aprendizaje continúa: “Hay que ver los videos, hablar con el entrenador y a partir de ahí, trabajar la precisión y los pies durante la pretemporada”.


