Un cerrajero, imputado por el robo de la caja fuerte a una jubilada de 86 años, pasó cuatro días detenido en Rosario hasta este lunes. Se lo acusó de haberse llevado 60.000 dólares junto con joyas y relojes.
El juez le concedió a Dante F. (46) medidas alternativas a la prisión preventiva luego de analizar imágenes que muestran que acudió al domicilio de la víctima por pedido de su cuidadora, Tamara G. (29), para realizar el trabajo solicitado y se retiró después de finalizada la tarea. Las cámaras del departamento y del edificio, en barrio Martin cerca del Monumento Nacional a la Bandera, fueron clave en esa constatación.
Según la exposición del fiscal Nicolás Rolón en la audiencia, la cuidadora contactó al cerrajero y éste ingresó al departamento a las 12:30. Las imágenes del expediente lo muestran abriendo la caja fuerte junto a la mujer, cobrando por el trabajo y marchándose del lugar a las 12:55.
Por la secuencia analizada, los investigadores observaron que Dante F. no tuvo contacto con el contenido de la caja. En cambio, la cuidadora fue filmada saliendo del edificio a las 14:21 con una bolsa de papel madera, que entregó a una tercera persona aún no identificada —presumiblemente un hombre— y luego reingresó a las 14:28 sin la bolsa.
El fiscal detalló que en la caja fuerte había 60.000 dólares y múltiples piezas de valor: un Rolex de oro, un Rolex de metal, cinco cadenas de oro, cuatro anillos con brillantes, una gargantilla de oro macizo, cuatro collares de perlas, además de otras alhajas y aros de diamantes.
El cerrajero fue aprehendido dos días después del robo y recuperó la libertad tras la audiencia del lunes. No obstante, deberá cumplir durante 60 días reglas de conducta, entre ellas fijar domicilio y presentarse cada quince días a firmar en la Oficina de Gestión Judicial.
En el teléfono de Dante F. constaba la convocatoria realizada por Tamara G., según expuso su defensor, Leonel Iesari, quien sostuvo que debió ser citado como testigo y no detenido e incomunicado por cuatro días en un hecho del cual, aparentemente, no tuvo participación delictiva.
La cuidadora fue imputada el 15 de enero por hurto calificado y quedó en prisión preventiva domiciliaria por 60 días. En la audiencia declaró que entregó el botín a un tercer hombre vestido con camisa celeste, zapatos y lentes. Por ahora no está claro si actuó engañada por un “cuento del tío” o si planificó la maniobra.


