El próximo Día de San Valentín, el Musée de la Vie Romantique reabrirá sus puertas en pleno corazón de París, tras una restauración que lo mantuvo cerrado desde septiembre de 2024. La reapertura el 14 de febrero ofrecerá a quienes buscan una experiencia cultural una ocasión especial para sumergirse en el arte, la historia y la sensibilidad del Romanticismo, más allá de los clichés comerciales de la fecha.
Instalado en un pabellón construido en la década de 1830, el museo ocupa un edificio de aspecto típicamente francés, rodeado de jardines que evocan el ambiente de la época. Su arquitectura y su emplazamiento reflejan el contexto histórico en el que el Romanticismo ganó protagonismo, cuando París era un centro cultural y artístico de primer orden.
El Romanticismo, que se desarrolló entre finales del siglo XVIII y mediados del XIX, puso en el centro las emociones, la imaginación y la naturaleza. Artistas, escritores y músicos rechazaron en muchos casos las formas y normas rígidas previas para reivindicar la subjetividad y la expresión individual; en ese proceso, París se consolidó como un foco creativo decisivo.
Convertido en museo en 1987, el edificio fue en su origen la residencia del pintor Ary Scheffer, una figura destacada del Romanticismo francés. La casa de Scheffer fue también un lugar de encuentro intelectual y artístico del siglo XIX, donde se celebraban salones que reunían a creadores y pensadores de la época.
Entre los asistentes a esos salones figuraban personalidades como Charles Dickens, Frédéric Chopin y Eugène Delacroix. En las mismas salas que hoy acogen exposiciones se gestaron relaciones, debates y proyectos que marcaron la vida cultural del siglo XIX; ese ambiente de interacción entre artes plásticas, música y literatura aún puede percibirse en el museo.
La colección permanente reúne pinturas, esculturas, objetos personales y recuerdos de la época romántica, con especial atención a la obra de Scheffer y de sus contemporáneos. El recorrido por las salas permite apreciar la diversidad del movimiento y la importancia de París como punto de encuentro internacional, además de ofrecer la singularidad de piezas conservadas en los espacios donde originalmente se discutían y compartían ideas.
En 2013 el museo pasó a ser de titularidad pública, un cambio que facilitó el acceso: desde entonces las exposiciones permanentes son de entrada gratuita, lo que permite a residentes y visitantes descubrir el Romanticismo sin barreras económicas y ha contribuido a consolidar el museo como un lugar accesible y frecuentado.
La reapertura prevista para febrero incorpora novedades: la colección permanente ha sido reorganizada para ofrecer una exposición más coherente y alineada con prácticas museográficas actuales. La elección del Día de San Valentín como fecha de reinauguración refuerza además la conexión simbólica del museo con el imaginario romántico.
Una de las novedades destacadas será la exposición temporal dedicada a Paul Huet, descrito como el “pionero olvidado de la pintura paisajística romántica francesa”. Bajo el título “Huet, Face au Ciel”, la muestra permitirá reevaluar el legado de este artista y su papel en la evolución del paisaje en la pintura francesa; permanecerá abierta hasta el 31 de agosto de 2026.
El museo atenderá al público todos los días excepto los lunes, con horario de 10:00 a 18:00, facilitando así las visitas tanto a quienes viven en París como a los viajeros. La reapertura del Musée de la Vie Romantique invita a explorar la historia, el arte y las emociones en un rincón evocador de la ciudad.


