23 de enero de 2026
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Cómo el alcohol marcó la carrera de Rob Halford en Judas Priest

Rob Halford sigue siendo una figura central en la historia del heavy metal. Desde su residencia en Phoenix, Arizona, el músico británico de 74 años mantiene una pasión constante por la música y se prepara para conmemorar el aniversario de Judas Priest con la gira Faithkeepers en 2026, según una entrevista publicada por Mojo.

En su infancia, la música estuvo muy presente en su hogar. “Cuando era niño, seis o siete años, me quedaba con mis abuelos. Tenían la radio encendida: Arthur Askey, Billy Cotton y su orquesta, música clásica y popular. También compraban discos de 78 revoluciones”, recordó Halford, y explicó que esa curiosidad temprana le llevó a explorar “cómo me hacía sentir la música”.

Adolescencia y el auge de la escena británica

La adolescencia de Halford coincidió con el estallido de la escena musical británica de los años 60. Afirmó que haber nacido en 1951 le permitió llegar a la adolescencia justo con la aparición de los Beatles y los Rolling Stones, y que la rivalidad entre Liverpool y Londres le resultaba fascinante.

Destacó la influencia de grupos locales: ver crecer a Slade y saber que Noddy Holder vivía cerca fue una inspiración, al igual que la presencia de Black Sabbath. Halford subrayó que muchas bandas se forman a partir de la influencia de otras y señaló el respaldo familiar como un factor clave que le permitió alejarse del destino habitual de las familias obreras y dedicarse a la música.

El nacimiento de Judas Priest

El primer ensayo con Judas Priest fue un momento decisivo: ensayar en el mismo lugar que Slade, tocar con intensidad y sentir una química especial. Recordó la sensación de que algo estaba ocurriendo y la idea de llevar ese sonido ante el público para ver su reacción.

A pesar de años de dificultades e incertidumbre, Halford dijo que nunca se sintió derrotado. Describió el estilo de vida trabajador que caracterizaba al heavy metal temprano, una existencia de sueldo en sueldo en la que solo buscaban encontrar un lugar donde encajar.

El ascenso y los desafíos del género

El crecimiento de Judas Priest fue paralelo a la consolidación del heavy metal, un género que enfrentó rechazo y falta de comprensión por parte de la crítica y de parte de la industria. Halford señaló que, aunque el metal era despreciado por muchos, el éxito de Black Sabbath demostró que el género podía funcionar.

La llegada a Estados Unidos en 1977 marcó un antes y un después: abrir para Led Zeppelin ante 70.000 personas le hizo intuir que algo grande sucedería. Con el tiempo, el metal ganó terreno en EE. UU. y el logro resultó aún más valioso.

Lucha personal, adicción y aceptación

En los años 80, mientras Judas Priest alcanzaba gran popularidad, Halford vivió la presión de ocultar su orientación sexual y luchó contra la adicción. Relató que, pese a la fama, estaba en una “prisión mental” y que llegó a depender del alcohol para poder rendir en el estudio. Con el tiempo comprendió que beber no cambiaba su identidad y emprendió un proceso de rehabilitación.

La industria musical complicó su vida personal: las discográficas le advertían que exponer su vida privada podría arruinar su carrera, lo que le impedía actuar con libertad pública. A mediados de los 80 inició la recuperación y alcanzó la sobriedad, aunque reconoció que el proceso conlleva un desafío diario y la necesidad de reparar daños causados en el pasado.

El juicio de 1990 y la resiliencia del grupo

En 1990 la banda enfrentó un juicio por presunta incitación relacionado con supuestos mensajes subliminales en una canción. Halford describió el proceso como incomprensible y surrealista: al principio pensaron que era una broma, pero tuvieron que viajar a Nevada para defenderse y luchar por su futuro. Reflexionó sobre las consecuencias que un fallo adverso podría haber tenido.

Nuevos rumbos y estabilidad personal

Tras una salida temporal de Judas Priest a principios de los 90, Halford valoró las lecciones aprendidas y advirtió sobre no abandonar una banda sin acuerdos claros. Durante ese periodo formó el proyecto Fight, que le devolvió sensaciones similares a los primeros días con Priest, aunque con mejores recursos.

Con el tiempo encontró estabilidad personal junto a su esposo, Thomas Pence, y comenzó a disfrutar de la vida cotidiana lejos del escenario. Comentó que antes era una figura muy activa en la vida nocturna, mientras que ahora valora la paz y la tranquilidad, sin perder su amor por el metal y la música diaria.

Judas Priest en la actualidad y el futuro

La banda se prepara para lanzar su vigésimo álbum y para los actos conmemorativos de 2026. Un compañero de grupo citado por Mojo destacó la fe colectiva de la banda y la autenticidad de Halford.

La energía creativa y el entusiasmo de Halford siguen intactos: busca constantemente nuevas ideas y mantiene su compromiso con el heavy metal y el futuro de Judas Priest. Su pasión y sinceridad continúan impulsando su carrera.

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