Aunque aún no está claro cuál es la postura del ministro de Economía, Luis Caputo, ni los plazos que maneja el Gobierno, especialistas coinciden en que si el riesgo país baja hacia niveles cercanos a los 400 puntos, Argentina podría volver a los mercados internacionales de deuda.
Ese nivel se considera una “barrera psicológica” y el país no quedó lejos de alcanzarlo después de haber perforado esta semana el piso de los 500 puntos.
Iván Cachanosky, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, calificó la baja del riesgo país como “muy positiva” y una señal alentadora, ya que no se veían valores similares desde 2018.
Según explicó, dado el contexto internacional y las tasas de la Reserva Federal, para que Argentina pueda volver a endeudarse en condiciones razonables el riesgo país debería caer hasta alrededor de los 400 puntos; hoy se encuentra cerca, en torno a los 493 puntos.
Además, sostuvo que el avance de la reforma laboral en el Congreso podría presionar aún más a la baja el indicador y constituir un impulso adicional significativo.
El economista atribuyó la mejora principalmente a dos factores: el mantenimiento del equilibrio fiscal y el inicio de compras sostenidas de reservas por parte del Banco Central.
Cachanosky subrayó que Argentina tiene vencimientos reducidos hasta junio y que, si continúa la acumulación de reservas al ritmo actual, podrá afrontarlos sin inconvenientes. Advirtió que en julio aparece un vencimiento importante, pero consideró que el mercado percibe tranquilidad hasta junio, lo que se reflejó en la baja del riesgo país.
La caída del indicador deja a Argentina a unos 60 puntos del EMBI de Ecuador, que esta semana llevó adelante operaciones en los mercados internacionales.
El gobierno ecuatoriano, en el marco de su programa de recompra en efectivo, recibió ofertas por 2.480 millones de dólares para los bonos 2030 y por 2.120 millones para los bonos 2035, y además realizó emisiones con vencimientos en 2034 y 2039 a tasas del 8,75% y del 9,25%, respectivamente.
En total, Ecuador recomprará cerca de 3.000 millones de dólares en bonos globales.
Por su parte, Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS, destacó que la acumulación de reservas será un factor clave para que una eventual salida de Argentina al mercado internacional de deuda se realice en las mejores condiciones posibles.


