Poems on the Underground celebra cuatro décadas integrando poesía en los desplazamientos del metro de Londres. Desde enero de 1986, el proyecto ha convertido los vagones y estaciones en espacios culturales cotidianos, llegando a millones de viajeros y sirviendo de ejemplo para iniciativas similares en otras ciudades.
La idea nació con Judith Chernaik, escritora estadounidense que se asentó en Londres en los años setenta. Impresionada por la vida cultural y el ritmo de la capital británica —y por la diferencia con su experiencia en el metro de Nueva York—, Chernaik propuso acercar la literatura a los trayectos diarios.
Chernaik ha señalado que la poesía forma parte del patrimonio de Londres y que, junto a los poetas Gerard Benson y Cecily Herbert, buscó introducir versos en la rutina metropolitana para hacer la vida urbana más rica y accesible.
El proyecto se lanzó en enero de 1986, cuando los primeros poemas comenzaron a aparecer entre los anuncios en los vagones. Con el respaldo de la autoridad de transporte y del público, la iniciativa se mantuvo y, según la BBC, contribuye a que los viajes sean más estimulantes e inspiradores al mostrar distintos estilos poéticos por toda la red.
Funcionamiento y evolución de Poems on the Underground
La selección de poemas la coordina un equipo liderado por Judith Chernaik junto a los poetas George Szirtes e Imtiaz Dharker. La colección se renueva tres veces al año e incluye sonetos, haikus, piezas contemporáneas y clásicos. Ann Gavaghan, responsable de proyectos culturales en Transport for London, ha explicado que la clave es ofrecer a los viajeros algo que rompa la rutina.
El proyecto destaca por la variedad de géneros y autores. Entre las primeras piezas se incluyeron poemas de Robert Burns, Percy Bysshe Shelley, William Carlos Williams, Seamus Heaney y Grace Nichols. Con el tiempo se sumaron voces internacionales como Wole Soyinka, Pablo Neruda, Derek Walcott y Anna Ajmátova, entre otras.
El repertorio abarca desde autores clásicos como Shakespeare y Safo hasta poetas contemporáneos, integrando poemas de amor, textos humorísticos y composiciones que abordan la experiencia del propio metro, como “Overcrowding” de Katalin Szlukovényi.
Impacto comunitario y expansión internacional
Poems on the Underground ha trascendido el ámbito literario para influir en la experiencia emocional de los viajeros y en la vida comunitaria. Poetas como Nick Makoha, cuyo poema “BOM” se publicó en 2020, han defendido que la poesía pertenece a la comunidad y debe formar parte de la vida cotidiana, como lo hace el metro. Según Gavaghan, los poemas generan momentos de empatía y conexión que enriquecen los trayectos.
El modelo londinense se ha replicado en ciudades como Nueva York, París, Shanghái, Pekín, Moscú, Varsovia y Dublín. La aparición de antologías y proyectos similares demuestra su aporte al acceso democrático a la cultura en entornos urbanos.
Celebraciones del 40.o aniversario
Para celebrar los cuarenta años, Transport for London ha organizado lecturas, nuevas colecciones y exposiciones en estaciones emblemáticas como Aldgate East, Heathrow, Seven Sisters, St. John’s Wood y Westminster.
El 9 de febrero se presentará una nueva selección de poemas invernales con autores contemporáneos como Rachel Boast, Jonathan Davidson y Blake Morrison. También se exhibirán algunos de los primeros cien poemas, extendiendo la presencia del proyecto más allá de los trenes.
Justine Simons, adjunta al alcalde para cultura, ha subrayado que el arte y la cultura son para todos y que Poems on the Underground aporta inspiración creativa a millones de personas cada día.
El programa se ha consolidado como una tradición cultural apreciada que demuestra cómo el arte puede transformar la vida urbana y conectar a las personas en medio del ritmo acelerado de la vida moderna.

