8 de febrero de 2026
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Malestar por camiseta de la Selección fabricada en Tailandia

Durante la última semana la industria textil fue noticia: más de una docena de empresas anunciaron reducciones o cierres de producción local y las importaciones de indumentaria y calzado sumaron USD 1.506 millones en 2025.

En ese marco, y tras intercambios con el ministro de Economía Luis Caputo —quien dijo no comprar ropa en la Argentina por sus altos precios— Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), respondió a las críticas sobre los costos y tomó como ejemplo la camiseta de la Selección Argentina.

“La camiseta del último Campeón del Mundo hecha en otro país y a precios ALTÍSIMOS”, publicó Drescher en X, junto a una imagen que indica “Made in Thailand” y el precio de la remera en la Argentina: $262.999. La etiqueta aclara que el precio sin impuestos nacionales sería de $217.355.

Drescher —creador de marcas como Caro Cuore y Vitamina y actual propietario de Jazmín Chebar— agregó que “la Cámara de la Indumentaria recomienda al gobierno nacional dejar de subsidiar el trabajo de otros países y comenzar por bajar los impuestos abusivos al trabajo argentino y bajar las tasas de interés leoninas que son las más altas del mundo”.

Fuentes consultadas por Infobae señalaron que Adidas, sponsor oficial de la Selección desde hace más de 25 años, decide la plaza de producción de las camisetas. Señalaron sorpresa porque la Argentina es uno de los 15 países que fabrica oficialmente las camisetas y cuenta con una planta nacional proveedora de Adidas que cumple los mismos estándares que cualquier otra fábrica mundial.

Según la información recabada, la diferencia en el costo de mano de obra entre Argentina y Tailandia es de alrededor del 20%. A ese diferencial se suman insumos como la tela, la etiqueta y el estampado. Por eso el sector sostiene que, dado el elevado precio de venta, la camiseta “tranquilamente se podría haber hecho en la Argentina”.

No obstante, reconocen que esas decisiones abren la producción hacia otros países y generan puestos de trabajo en el exterior en un momento en que Argentina los necesita: en los últimos tiempos cerraron miles de empresas, talleres se cerraron y fábricas importantes suspendieron producción. Drescher precisó además que las camisetas de Boca y River ahora se producen en Brasil y la de San Lorenzo se importa desde Ucrania.

El costo de producción argentino

En una entrevista radial previa, Drescher desglosó factores que afectan el precio final de la indumentaria: “Arranca con 21% de IVA, 1,2% de impuesto al cheque, 1,8% de arancel de tarjeta, 14,85% de costo de las seis cuotas, más el 15% del costo de alquiler, da 55%. Lo que le queda a la empresa es 45% y no pagó la diseñadora, no pagó el camión, no pagó la publicidad, no pagó el diseño, nada. Solamente el 45%. Esto no pasa en ninguna parte del mundo”.

Además del IVA, el precio incorpora impuestos que se pagan en cada transacción y no se detraen por separado en el valor final de la prenda. En ese esquema, la mano de obra representa apenas el 20% del costo total, por lo que “producir en el exterior no tiene un impacto determinante en el precio”, señalaron desde la industria. El caso de la camiseta fabricada en Tailandia ilustra que el problema “no pasa por el costo laboral”.

Según la industria, la elevada carga impositiva local explica que, aun con el aumento de las importaciones, no se observe una baja de precios en el país; en cambio, se genera un margen adicional para el importador y desempleo por cierres de fábricas en provincias.

La cámara textil informó que entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 se perdieron 16.000 puestos de trabajo en el sector. Las importaciones de ropa crecieron un 61%, lo que equivale a más de 392.000 toneladas. “Se han perdido 200.000 puestos de trabajo formales, y en informales son centenares de miles, que todavía no se ve en la estadística”, detalló la entidad.

La entidad también destacó que por tercer año consecutivo las prendas aumentaron muy por debajo de la inflación general. Con datos del Indec, indicaron que en 2025 los precios de indumentaria y calzado subieron 15,3% frente a una inflación promedio de 31,5%, ubicando al rubro como el de menor incremento del año.

Drescher añadió que esta tendencia se mantiene desde fines de 2022: entre diciembre de 2022 y diciembre de 2025 la inflación general acumuló 792,1%, mientras que la ropa registró un aumento de 473,3%.

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