Autoridades ucranianas informaron a primera hora del lunes que al menos tres personas murieron en ataques nocturnos rusos contra Odesa y la región de Kharkiv, en una nueva jornada de bombardeos en medio de conversaciones respaldadas por Estados Unidos para intentar poner fin al conflicto.
Drones de fabricación iraní impactaron la ciudad portuaria de Odesa, donde provocaron incendios y causaron daños en edificios de apartamentos y en un gasoducto, según Sergiy Lysak, jefe de la administración militar de la ciudad.
El funcionario indicó que hubo una víctima mortal y personas heridas tras el ataque nocturno. “Un hombre de 35 años murió como consecuencia del ataque nocturno. También resultaron heridas dos personas, entre ellas una joven de 19 años”, señaló en una actualización.
El gobernador regional, Oleg Kiper, informó que la ciudad sufrió un ataque a gran escala y confirmó la existencia de incendios en varias zonas. Añadió que en ese momento no disponía de datos inmediatos sobre el número total de víctimas y describió la ofensiva como un ataque “masivo”.
Los impactos de los drones causaron daños en infraestructuras y en áreas residenciales, según los informes oficiales citados por las autoridades locales.
Más al norte, en la región de Kharkiv, los servicios estatales de emergencia comunicaron el hallazgo de los cuerpos de una mujer y de un niño de 10 años tras otro ataque con drones. La misma fuente informó además de personas lesionadas a causa de la ofensiva.
“Otras tres personas resultaron heridas”, añadieron los servicios de emergencia en un mensaje publicado en Telegram.
Los ataques se registraron mientras Rusia mantiene bombardeos contra Ucrania, en paralelo a las conversaciones diplomáticas impulsadas por Estados Unidos para tratar de poner fin a la guerra, el conflicto más letal en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Estados Unidos busca que Ucrania y Rusia pongan fin a su guerra antes de junio y se ofreció a organizar conversaciones entre ambas partes la próxima semana, según declaró el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky.
La administración del presidente estadounidense, Donald Trump, presiona a Moscú y a Kiev para que concluyan el conflicto, que ya lleva casi cuatro años. Washington actuó como mediador en reuniones recientes en Abu Dabi, sin lograr hasta ahora un acuerdo sobre la cuestión territorial.
Rusia ocupa alrededor del 20% del territorio de Ucrania y busca asegurar el control total de la región oriental de Donetsk como parte de un eventual acuerdo. Ucrania sostiene que no firmará un pacto que no disuada a Rusia de una nueva invasión.
“Estados Unidos ha propuesto por primera vez que los dos equipos negociadores —Ucrania y Rusia— se reúnan en Estados Unidos, probablemente en Miami, dentro de una semana”, declaró Zelensky a la prensa el sábado.
“Dicen que quieren tener todo listo para junio”, añadió.
Zelensky ha expresado reiteradamente su frustración por lo que considera exigencias desiguales impuestas a su país en comparación con Rusia. En sus declaraciones del sábado, advirtió que no aceptará acuerdos entre Washington y Moscú que se negocien a espaldas de Kiev, especialmente si afectan la soberanía ucraniana.
Ambas partes tampoco alcanzaron un entendimiento sobre el control de la central nuclear ucraniana de Zaporizhia, ocupada por Moscú desde 2022, según indicó Zelensky.
(Con información de AFP)

